Desastre en la Antártida: cuando el vuelo 901 chocó con el monte Erebus

En los años 70 Air New Zealand, la compañía aérea del país oceánico, había comenzado a realizar unos vuelos fantásticos a un destino totalmente inusual: La Antártida.

No sólo era un vuelo a un lugar remoto, hostil y completamente congelado, además ofrecia unas vistas únicas del Monte Erebus (el volcán y montaña más alta del continente) porque el destino era la base Scott, que está a un lado de la norteamericana McMurdo en la Isla Ross.

Pero un día, el 28 de Noviembre de 1979, todo salió mal y el vuelo turístico se transformó en la mayor tragedia aérea de Nueva Zelanda...

Air New Zealand había comenzado con estos vuelos dos años antes y habían resultado muy exitosos, partiendo de Auckland por once horas de vuelo de lujo hacia el continente antártico y vuelta.

Pero ese día de noviembre el experimentado piloto y capitán Jim Collins llevó su DC-10 a dar un par de vueltas a baja altitud para que los pasajeros pudieran tomar fotografías, siguiendo la ruta preestablecida de siempre.

Los pasajeros tomaban fotos del hielo desde la poca altura, pero en esta oportunidad algo había resultado distinto, en vez de ver el blanco hielo por delante los pilotos se encontraron con una montaña y la alarma de proximidad disparó la emergencia.

El avión embistió al monte Erebus, no hubo posibilidad de evitarlo, ya no estaba en el aire y las alarmas de su desaparición sonaron ¿Se habrían quedado sin combustible? ¿Dónde estaban?

Tengan en cuenta que el año era 1979, no existía el sistema de GPS, los sistemas de navegación dependían de cómo eran configurados desde su origen (inerciales) por lo que un cambio en las coordenadas iniciales podrían cambiar MUCHO el resultado al final. De hecho, fue éste vuelo, el TE-901, el que disparó aquella necesidad de utilizar las redes militares de GPS en aviones comerciales.

Hubo dos razones principales para este accidente, los piltos tenían una hoja de ruta correcta, era la misma que utilizaban siempre, pero la computadora del avión tenía otra actualizada.

La ruta era muy parecida pero en vez de entrar por la bahía de Ross estaban entrando por la Isla de Ross, hacer la misma vuelta a 610 metros de altura sólo daba contra el Monte Erebus directamente, no lo iba a pasar de lado como ellos suponían.

La segunda razón que se supone era el "whiteout" un efecto que se da cuando el brillo del hielo y la blancura de las nubes se mezclan en la visión del piloto haciéndole creer que tiene un cielo despejado y que está viendo todo bien por delante, esto se combinó con la confianza al sistema de guiado y se confió. No pudo diferenciar la pared blanca de la montaña porque parecía plano como todo el resto del hielo y nubes.

En el impacto murieron 227 pasajeros y la tripulación de 30, 44 no pudieron ser reconocidos, entre los escombros del accidente se encontraron las cámaras de foto y film que estuvieron grabando hasta en el mismo impacto, aquello que estaban viendo y por lo que habían viajado.

El problema, más allá de la tragedia, fue la imposibilidad de las autroridades de reconocer error alguno y culpar inmediatamente al piloto, fue una tragedia doble para NZ.

Hoy en día se sabe que no conviene inmediatamente culpar al piloto porque tarde o temprano las cajas negras pueden dar un veredicto diferente, pero las autoridades de Air New Zealand eran un poco ajenas a ese tipo de manejo de crisis. La investigación posterior culpó a la aerolínea por su responsabilidad.

La altitud a la que volaban para darle esa vista "única" al vuelo estaba muy por debajo de lo seguro, el cambio de plan de vuelo sin informar a los pilotos había sido crucial en combinación con esto. La comisión investigadora, además, descubrió que la aerolínea había conspirado para tapar todo y para culpar a la tripulación.

Air New Zealand pasó de ser el orgullo de la nación a una vergüenza por este destrato, no tanto por el accidente, la aerolínea dejó de realizar estos vuelos y recién en 2009 emitieron su primer disculpa pública por cómo manejaron la situación posterior (no el accidente en síGuiño.

Recién el pasado 28 de Noviembre de 2019 Air New Zealand emitió un comunicado pidiendo las disculpas correspondientes, 40 años después. También la primer ministro, Jacinda Ardern, comunicó un pedido de disculpas en nombre del gobierno.

Al día de hoy los restos del DC-10 siniestrado se pueden encontrar allí en el lugar donde impactó.

Fuentes: 1, 2, 3

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Comentarios

  • Ariel    

    No conocia esta historia...
    Es increible como ha cambiado todo... me fascina ver en youtube los videos en los cuales aterrizan un avión en medio de la tormenta más cerrada solo con instrumentos, y es cuando te das cuenta lo que ha evolucionado todo esto.

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  • Manuel    

    Interesante, no la tenía a esta historia

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  • Arbitror    

    Pienso que el GPS debería estar en el top 5 de adelantos con mayor impacto en el siglo XX. Previo a eso era todo un tema la navegación aérea. La cantidad de pioneros de la aeronáutica que desaparecieron!

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  • Muy bueno, no conocía esta historia.

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