El barco que escapó disfrazado de isla



Habiéndose rendido el 15 de Mayo de 1940 los holandeses ya no peleaban la Segunda Guerra Mundial en su territorio pero he aquí que no todo holandés bajó la bandera, quedaba la marina y en aquella época los Países Bajos tenían sus pequeñas colonias por el mundo como en las Indias Orientales.

Mientras su país caía en manos nazis la armada holandesa se establecía en Londres y dirigía desde allí las tropas que habían quedado desparramadas en todo el mundo. Uno de los barcos que había sobrevivido a la debacle era el HNMS Abraham Crijnssen que se encontraba fondeado en Surabaya, actualmente Indonesia, en la isla de Java, en esa época parte de las colonias.

Era un pequeño dragaminas de los años 30 pero no por eso su capitán quería verlo caer en manos japonesas, y, para colmo, luego del ataque a Pearl Harbour y la expansión nipona con las batallas del mar de Java y el estrecho de Sunda (terribles derrotas aliadas donde los holandeses pelearon a la par de los británicos, australianos y norteamericanos), las órdenes eran de retirarse como fuera. Pero ¿Cómo podría hacerlo un pequeño dragaminas?



Hasta el comandante de la marina holandesa, Karel Doorman, había muerto en la batalla, no había posibilidad para el Crijnssen. El objetivo era llegar a Australia pero el riesgo de ser hundido por la Armada Imperial Japonesa era extremadamente alto, submarinos, aviones, buques de superficie, toda la marina japonesa controlaba el Mar de Java.

Para sumarle difucultad estaba completamente solo, iría sin escolta alguna, con apenas un cañón de 76mm y dos pequeños de 20mm más algunas cargas de profundidad, su capacidad de combate era nula y con suerte podría hundir a algún velero.

Pero le encontraron la forma al escape y fue adornando el buque, maquillándolo a tal punto que pareciera parte de la jungla, una isla.

Entonces la tripulación del HNMS Abraham Crijnssen optó por una estrategia genial, viajar lentamente de noche, atracar de día, mimetizarse con el paisaje selvático de la isla de Java, y no llamar la atención de la armada imperial.



Eran 56 metros de barco con un ancho de 7.6 metros y más de 2.1 de altura desplazando 525 toneladas, pero la tarea no los desanimó, pintaron la cubierta para simular piedras, árboles, ramas, cocoteros, y el buque se asemejó literalmente a una isla flotante.

Los dragaminas no suelen ser muy rápidos así que la posibilidad de un escape al ser detectado era imposible, un sólo bombardero se podría haber hecho un festín pero la estrategia funcionó a la perfección.

El Crijnssen utilizó las miles de islas que rodean Java como cubierta, evadió a un destructor japonés que patrullaba la zona y que ya se había cargado a varios buques holandeses durante la batalla anterior.

Finalmente, luego de poco más de una semana, arribaron a Australia. El Crijnssen pasó a manos australianas y fue reequipado con un sonar, adaptándose a la lucha antisubmarina (algo que necesitaban desesperadamente en la zona), la tripulación fue reemplazada por los supervivientes del hundido HMS Jupiter y algunos australianos, aun así preservaron el cuadro de la reina Wilhelmina para evitar conflictos.

Realizó varias misiones antisubmarinas y en 1943 el barco volvió a manos holandesas aunque no volvió a salir al combate. En 1951 volvió a aguas holandesas y se le dio de baja en 1960, en 1995 pasó a ser parte del museo naval de dicho país.



Los suecos también tuvieron su barco-isla pero Suecia era un país neutral durante la guerra. El problema es que dicho barco era, casualmente, un pedido holandés que no pudieron entregar por la rápida derrota de su cliente. Así el HSwMS Tre Kronor tuvo que ponerse a cubierto utilizando el viejo truco vikingo de disfrazarlo de isla (es que todo esto tampoco era una idea nueva, ya existía!).

Los finlandeses y noruegos también solían hacer esto con su flota, el Báltico no es un mar donde puedas ocultar muchas embarcaciones grandes pero es un lugar que, al igual que el mar de Java, posee muchas islas minúsculas con las cuales fundirse.

Otros posts que podrían llegar a gustarte...

Comentarios

  • Danbat    

    Estas historias son geniales. ¿Los yanquies habrán hecho alguna película al respecto? Lo dudo siendo holandeses. Hicieron varias en tono "alegre" sobre situaciones similares en las décadas de 1950 y 1960, como para aligerar la Guerra Fría, supongo.

    Lo que debe haber sido ese mes viajando y esperando, más que nada esperando. Igual imagino que habrán estado ocupados cambiando las plantas porque nada, en especial en el trópico, te aguanta cortado más de unos días.

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Gustavo V    

    lei un par de libros de ex combatientes yanquis (ex marineros en la reserva) que volvieron a llamar y los enviaron a patrullar en norte, cerca de groenlandia.

    se camuflaban de icebergs o similares.

    pero mas que nada por cubrirse que por riesgo real de submarinos

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Cattel    

    Qué susto, leí la nota con suspenso porque temía que lo hubieran desmantelado!

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Alfredo    

    Muy buena la historia. Deberías colocar todas estas historias en un solo sector.

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Fabio, ¿para cuando un libro con las historias de guerra del blog???

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:

Deje su comentario:

Tranquilo, su email nunca será revelado.
La gente de bien tiene URL, no se olvide del http/https
Para evitar bots, si se tardó mucho en leer la nota seguramente no sirva y tenga que intentar dos veces

Negrita Cursiva Imagen Enlace


comentarios ofensivos o que no hagan al enriquecimiento del post serán borrados/editados por el administrador