Vidas curiosas: Aimo Koviunen el soldado super drogado superviviente

Las anfetaminas fueron la droga más utilizada durante la Segunda Guerra Mundial. No es algo de lo que se hable mucho, pocos quieren reconocer que se luchó bien puestos, drogados al máximo.

Hay historias como la del soldado Aimo Koivunen que sirven para entender el uso y por qué los militares optaron por drogar a sus soldados aún sabiendo el riesgo que corrían de volverse adictos...

Es normal que sólo se mencione a la Wehrmacht por el uso de metanfetaminas en combate, pero lo cierto es que casi todos los ejércitos lo utilizaron como estimulante, especialmente para los momentos en los que las tropas del frente debían estar alertas durante largas horas.

Con una buena dosis de anfetas los soldados podían comportarse como casi-superhombres, durar más horas despiertos, estar atentos, alertas, sin hambre, sin depresión, efectivos y no cansarse. Todo esto con las esperables consecuencias de consumir al cuerpo, y mente, más allá de sus posibilidades.

Los finlandeses, quienes vivían su propia guerra contra la URSS eran una especie extraña de aliados de la Alemania nazi, porque sólo peleaban en ese escenario que era más bien propio, nada más.

La guerra entre la URSS y Finlandia se dio en dos partes, la Guerra de Invierno y luego la Guerra de Continuación. En esta segunda el país nórdico casi pierde y, por suerte para ellos, los soviéticos no tenían idea de esto, llegaron a un acuerdo y armisticio que incluyó expulsar a los nazis de sus tierras.

Pero en medio de esa cruenta guerra los finlandeses supieron arrasar con las tropas soviéticas, sólo que no tenían el número como para sostenerlo un año más.

El 15 de marzo de 1944 la suerte del soldado Aimo Koivunen tuvo un giro, en una misión de patrulla de esquiadores cerca de Kantalahti (actual Kandalakcha) cerca de la península de Kola.

A los tres días de la misión el grupo fue descubierto por los soviéticos que los atacaron por sorpresa en una colina mientras eran rodeados. La mayoría pudo esquivar el ataque pero Koivunen quedó separado del grupo.

Con los rusos siguiéndolo demasiado cerca empezó a sentir el obvio cansancio y la posible rendición, algo que muy posiblemente le hubiese significado la muerte.

Pero tenia un plan B, una buena cantidad de pastillas de Pervitin, las anfetaminas que el ejército alemán distribuía entre sus soldados y aliados.

Koivunen no solía ingerirlas pero la situación lo ameritaba, tomó el frasco, tragó varias pastillas, muchas más de la dosis recomendada, como para todo un batallón (se habla de una dosis para 30 soldados).

No se convirtió en Superman pero su cuerpo reaccionó como se esperaba, con el turbo al máximo, euforia, delirio, explosión, su corazón palpitando al punto de reventar.

Sobredosis y supervivencia, con temperaturas varias veces por debajo de cero esquió en solitario durante dos semanas esquivando tropas enemigas, sobreviviendo a la explosión de una mina, sin poder dormir porque las anfetas lo mantenían alerta.

Comía bayas silvestre y hasta una pequeña ave que tuvo que comer cruda, al no poder seguir tuvo que esconderse en una zanja durante una semana hasta que fue encontrado por una patrulla propia.

Los médicos lo atendieron de urgencia, tenía el corazón a 200 pulsaciones, la sobredosis había durado DOS SEMANAS, había perdido tanto peso que apenas pesaba 43kg, recorrido 400km en la nieve de la Laponia y sobrevivido.

Aimo Koivunen vivió hasta 1989 siendo el primer caso documentado de una sobredosis letal de anfetaminas que no mató a su consumidor. Obviamente la secuela de no tomarlas hubiese sido una ejecución temprana o una tardía en un gulag soviético, tal vez podría haber moderado un poco la dosis, pero al menos había sobrevivido para contarlo.


Fuentes: 1, 2, 3, 4

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Comentarios

  • MaC    

    Si no se murió fue porque hizo el gasto de la energía extra generada...eso si, la "maquina" debe haber quedado bien golpeada y necesitado un buen tiempo para recuperarse

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    • Danbat    

      Gracias. Iba leyendo y pensando "¿cómo no reventó?". Y sí, es como un auto que no es lo mismo acelerarlo en primera que yendo a fondo en la ruta.

      Hasta que no me enteré de las anfetaminas, no entendía cómo lograban pelear días enteros cargando equipo, sin dormir y apenas comiendo. Está bien que soy un blandito, laburo en el jardín una tarde y quedo molido así que no soy una referencia, pero no me cerraba cómo era que aguantaban.
      Y no, no era que "antes eran más duros" (bueno, un poco sí), sino que estaban pasados de rosca.

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  • Como siempre, super interesante!

    No sé que tanto usarían de estas cosas pero supongo que sería para momentos puntuales..¿?

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    • nop, bastante habitual, en el frente era de uso común

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      • jorge    

        Fue de uso comun durante y despues de la guerra, los pilotos de los aviones espias lo consumian durante la guerra fria, incluso aca en argentina se usaba, mi tio que estaba haciendo la colimba durante el cordobazo contaba que le dieron una pastilla que lo tuvo despierto 3 dias seguidos , lo pusieron de transportista de camiones para tropas y pertrechos, cuando le dieron licencia quedo echo polvo durmio 1 dia y medio

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