La orden Commando

El 18 de Octubre de 1942 el Oberkommando der Wehrmacht, OKW, el alto mando alemán emitió una orden que años más tarde condenaría a sus propios militares por crímenes de guerra: La orden commando.

La orden era una reacción a varios raids commando británicos y aliados en los que en más de una oportunidad habían fusilado a prisioneros alemanes, sea para evitar ser apresados o porque eran un "inconveniente". Hitler mismo los despreciaba y consideraba que sus acciones estaban por fuera de los tratados de Ginebra.

Hay una diferencia muy grande entre un Comando y un Espía, el primero siempre actúa con su uniforme, por eso se los considera soldados y deben ser tratados como tales considerando el tratado de Ginebra.

Los espías, en cambio, actúan infiltrados, a escondidas, disfrazados y haciéndose pasar por una nacionalidad mientras actúan para otra, por esto no estan cubiertos por el tratado de Ginebra y apenas era apresado uno iba directo al paredón de fusilamiento (previa visita a la sala de torturas, claro).

Para la Guerra Fría se usaban de intercambio pero en plena Segunda Guerra Mundial eran fusilados. Según el criterio del OKW los comandos estaban operando en un gris más cercano a los espías que a un soldado convencional.

Sus métodos de infiltración, de asesinato de guardias desprevenidos, secuestros de oficiales y escape a escondidas los hicieron ver, para los alemanes, como violatorios de los tratados de Ginebra, para ellos eran los comando los que estaban cometiendo crímenes de guerra.

Un ejemplo de la motivación se encontró durante el ataque en Dieppe, una fallida misión en Agosto de 1942 en la que los aliados intentaron sentar una cabeza de playa en el norte francés (fracasaron miserablemente). En dicha misión un general canadiense llevó al frente una copia de órdenes operacionales que jamás debería haber llevado (estaba terminantemente prohibido).

En dichas órdenes incluían la de atar prisioneros, algo ilegal según los tratados de Ginebra, este no era el método habitual de los comando pero los alemanes no vieron la diferencia cuando encontraron a varios de sus soldados muertos y con las manos atadas.

En la incursión en la isla de Sark unos 12 comandos británicos realizaron una pequeña incursión nocturna en la que pretendían llevarse varios alemanes prisioneros. Los habían amarrado y les habían retirado los cinturones pero uno de ellos gritó para alertar a otros soldados alemanes. Muerto en el acto, y atado, sumado a otro que también recibió un disparo y otro más fue asesinado a cuchillo con un sólo prisionero el recuento de este ataque llegó a oídos del OKW y de Hitler mismo.

Esto escaló, los alemanes anunciaron que encadenarían a sus prisioneros (la mayoría de los capturados en Dieppe), los canadienses hicieron lo propio con los alemanes en su poder, fue la intervención suiza la que medió para evitar esto ya que estaban todos violando los tratados de 1929.

El 7 de Octubre un indignado Adolf Hitler escribió:

"En el futuro, todas las tropas terroristas y de sabotaje de los británicos y sus cómplices, que no se comportan como soldados sino como bandidos, serán tratados como tales por las tropas alemanas y eliminados sin piedad en batalla, dondequiera que aparezcan."

Así fue que se emitió una Kommandobefehl en secreto, una orden de la que existían sólo 12 copias desde el despacho de Hitler el 18 de Octubre, al día siguiente Jodl creó 22 copias más con una aclaración: sólo podían leerla los comandantes y nunca debía caer en manos enemigas.

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La orden aclaraba que los commandos estaban actuando ilegalmente contra los tratados de Ginebra, que debían ser ejecutados inmediatamente.

Hasta prohibía mantenerlos prisioneros, ni siquiera como medida temporaria, si eran comandos debían ser ejecutados en el acto. Aclaraba que no aplicaba para soldados en combate abierto, en altamar o en batalla aérea cayendo en paracaídas, los alemanes se habían tomado en serio esto como una contravención aliada.

Para esa altura de 1942 los británicos tenían muchas misiones comando en todo Europa para infiltrarse y sabotear a los alemanes así que, sin saberlo, estaban enviando soldados a misiones suicidas y éstos, si se rendían, no sabían que iban a morir fusilados. Creían que iban a ser prisioneros de guerra y como mucho recibir malos tratos.

Apenas el 23 de Octubre cayeron fusilados los primeros en la operación Musketoon, en Diciembre ejecutaron a los sobrevivientes de la operación Freshman. En esta misión los cuatro heridos fueron asesinados por un doctor que les inyectó aire en las venas, extremadamente cruel pero no tanto como los cinco que estaban sanos, los fusilaron uno a uno enfrente de sus compañeros de un tiro en la cabeza en un bosque. La Gestapo era la encargada usual de estas ejecuciones sumarias.

No fueron las últimas ejecuciones pero sí los británicos se fueron dando cuenta y ya no se rendían sin prestar batalla, era mejor morir en combate que ser capturados.

Los alemanes creían que estaban haciendo lo justo pero el mismo tratado de Ginebra de 1907 aclaraba que no se podía "no dar cuartel" y el de 1929 aclaraba perfectamente cómo definir si se era o no soldado más allá de las acciones que estuviera cometiendo.
Era legal ejecutar espías o saboteadores vestidos de civil o con ropas contrarias a su bando, pero si tenían el uniforme eran sí o sí soldados. No podían ser castigados por hacer lo que se suponía que hicieran, combatir a su rival.

Es claro que Hitler sabía esto porque de otra forma no hubiese emitido una orden secreta con tan pocas copias que sólo vieron los altos mandos y sólo transmitían de forma verbal hacia abajo. Comandantes como Irwin Rommel se negaron a ejecutar prisioneros porque la consideraban contraria a una conducta honorable.

Llegados los juicios de Nuremberg esto no quedó en la nada y se aplicó justicia, el mismísimo Generaloberst Alfred Jodl fue condenado y ejecutado por esto. El mariscal Wilhelm Keitel también, el comandante de la marina Erich Raeder recibió pena perpetua por pasar la orden hacia la Kriegsmarine que derivó en la ejecución de dos británicos en la operación Frankton. El general Anton Dostler pretendió deslindar responsabilidad por la ejecución de 15 soldados americanos en Italia, pero le fue denegado el recurso y terminó ejecutado.

Ejecución de Dostler

No fue la única orden asesina, también existió la Kommissarbefehl para ejecutar a comisarios políticos soviéticos y previamente la orden Reichenau que habilitaba la ejecución de judíos antes de los campos de exterminio.

Cabe destacar que los mismos alemanes en su máxima desesperación hicieron todo lo que no había que hacer según su propio criterio en la operación Greif donde Otto Skorzeny y su comando vistieron uniformes aliados para infiltrarse y sabotear. La defensa de Skorzeny fue decir que a la hora de entrar en combate se cambiaron sus uniformes y lo hicieron con el de las Waffen-SS y que no eran francs-tireurs. La doble moral de la guerra.

Los Francs-tireurs eran los partisanos franceses que luchaban sin uniforme, para ellos los alemanes no tenían ni juicio ni prisión, eran fusilados al instante, así que por eso se utilizaba el mismo criterio que para los comandos.

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Comentarios

  • Hugo    

    Super interesante. Siempre me resultó extraño lo de los tratados y las reglas para matar a otro. Es una guerra, pero no se puede usar armas "feas", y si lleva un trapo blanco no le dispare, si se rindieron aliméntelos y cuídelos... es un poco ridículo, una guerra es una guerra. (En todo caso deberían evitar el conflicto, no reglamentarlo)

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    • Es un tema que viene desde la Batalla de Solferino de la cual escribí ya que fue tan cruento el trato con los heridos que se dispuso cambiar la forma en la que se los trataba.
      Ahí nació la Cruz Roja y más adelante la convención de Ginebra, porque el fin de una guerra no es el exterminio del rival (no lo era en ese momento, cierto alemán cambió un poco las cosas después :P) sino ganar la disputa, sea territorial o de poder.

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    • Danbat    

      Como dijo Fabio la cuestión es ganar el conflicto y las "reglas" son una cuestión de reciprocidad. A pesar de lo que son, las guerras entre países organizados son más "civilizadas" y los líderes suelen manejarse como si fuera un juego con reglas a seguir para así poder negociar o no sufrir demasiadas pérdidas.
      Diferentes son las disputas raciales y/o religiosas donde el objetivo es exterminar al otro y ahí no hay reglas que valgan. De hecho, creo que es la definición de genocidio.

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