Paris sitiada, París Caníbal
Durante las "Guerras de la Religión" en Francia hubo un caso muy particular con la ahora glamorosa ciudad de París que tranquilamente la pintaría de tenebrosa, pero que los parisinos han sabido olvidar.
En una de esas ocasiones la ciudad terminó sitiada y la guarnición local y ciudadanos tuvieron que optar por, bueno, no morir de hambre con las pocas opciones que tenían a mano... otros parisinos no tan afortunados.
Era 1590 y Francia vivía una guerra por los derechos a profesar la religión, puede sonar raro ¿No eran acaso todos católicos? Pues no, los "Hugonotes" eran una facción protestante con bastante poder en la región y apoyaban al rey Henrique IV de Francia, también apoyado por los ingleses.
Esto no caía muy bien en la otra mitad (más numerosa) católica del reino y el Imperio Español intervino junto a la liga católica francesa.
Luego de una batalla victoriosa contra los católicos en Ivry las tropas del Enrique de Navarra avanzaron sobre París, tomarla le serviría para su causa real (la pretención del trono estaba algo disputada) y sitió la ciudad el 7 de Mayo, en ese momento habían encerrados unos 250.000 habitantes.
El bloqueo de la ciudad fue total, quemó molinos y campos, evitando que la comida llegase a la ciudad, no era un ejército muy grande, no superaba los 15.000 hombres, y dentro de la ciudad había al menos 30.000 para defenderla, así que tomarla por la fuerza no era opción.
Desde las colinas de Montmartre bombardeó la ciudad para mantenerla en vilo, recibió algunos refuerzos e intentó negociar una rendición de los católicos, pero los meses pasaron y la guarnición comandada por Alexander Farnsese no daba el brazo a torcer.
Los que parece que empearon a torcer brazos, pero para comer, fueron los parisinos.
Una vez terminada la comida y los animales los ciudadanos hambrientos empezaron a mirar con cariño a los moribundos y les aceleraron un poco el proceso de llegada al otro mundo.
Entre 40.000 y 50.000 parisinos murieron de hambre, algunos intentaron hacer harina con los huesos de los muertos. El 30 de Agosto llegó la noticia esperada, las tropas del Duque de Parma avanzaban a asistir a la ciudad, Enrique tuvo que liberar el sitio el 9 de Septiembre, el duque había logrado romper el sitio y reabastecer la ciudad.
La historia no termina aquí sino de la forma más tragicómica y digna de un político, Enrique IV se convirtó al catolicismo en 1593 y se dice que comentó "Paris merece una misa", cosa que hizo.
Paris lo recibió jubilosamente en 1594, al mismo que cuatro años antes los había hecho morir de hambre o comerse entre ellos, lo coronaron rey de Francia.
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