Salvando el avión con el último recurso a mano

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Hoy vamos a hablar de uno de esos extraños héroes, los de verdad, no los muy vistosos porque era apenas un artillero en un avión, ni siquiera era el piloto, pero sus actos le merecieron el honor de la medalla de honor.

Maynard Harrison "Snuffy" Smith era el artillero de un B-17 Flying Fortress asignado al 423er escuadrón de bombardeo, no era un tipo que encajase muy bien, pero su actitud parca le serviría en su primer misión de combate que casi resulta la última.

Smith prácticamente salvó a sus compañeros y a todo el avión gracias a su obstinación y mucha suerte, ah, y algunos aditivos muy particulares...



"Snuffy" era el artillero de la torreta esférica y su primer misión comenzó un 1ro de Mayo de 1943 sobre Francia con el objetivo de atacar los muelles fortificados de submarinos en Saint Nazaire.

1943 no fue un buen año para los bombarderos porque todavía la Alemania nazi tenía mucho poder de respuesta, no sólo de artillería antiaérea, además poseía bastante control sobre su espacio aéreo.

A tal punto estaba protegida St. Nazaire que los británicos y americanos la llamaban "Flak City" (Flak se le dice a los antiaéreos por FliegerabwehrKanone que se traduce del alemán literalmente como cañón de defensa antiaérea, los aliados le decían Flak solamente), pero en esta oportunidad los bombarderos pudieron descargar sus bombas sin una gran lluvia de metralla ni cazas persiguiéndoles los talones.

Cuando los cazas alemanes se presentaron el grupo de bombarderos logró escapar de ellos entre las nubes, pero, por desdicha, el navegador del avión líder confundió el trayecto y cuando creía que lo que tenía adelante era la costa británica en realidad se estaban aproximando a la península de Bretaña en el norte francés.



En la península los esperaba la ciudad de Brest, una de las más defendidas por cañones antiaéreos de toda la zona controlada por los alemanes, los bombarderos comenzaron a descender creyendo que estaban cerca de casa hasta los 2000 pies y los recibieron no sólo le fuego de artillería, los cazas enemigos llegaron.

Era muy tarde para cambiar de curso, Smith vió desde su torreta cómo otro B-17 caía en llamas ante el certero fuego antiaéreo, el teniente Johnson, quien piloteaba el avión, se dio cuenta que era imposible ascender y descendió un poco más para evitar el fuego de los Flak (las bombas antiaéreas estallaban por tiempo, no por proximidad, así que los alemanes se veían obligados a recalcular los cronómetros), el B-17 del teniente Rand, a su lado, recibió una ráfaga de 20mm y el piloto moría instantáneamente, el copiloto Rosener trataba de lidiar con un enorme avión en llamas. Smith los veía caer hacia las playas donde antes de aterrizar de emergencia cinco miembros de esa tripulación morían antes de tocar tierra y el resto sería capturado.

Johnson siguió a baja altitud hasta que su propio bombardero recibió disparos, los artilleros dispararon para defenderse, Smith seguía abajo en la torreta esférica, era su bautizmo de fuego y estaba recibiendo disparos por todos lados, viendo trazadoras hasta que una explosión sacudió el vuelo.

"I was watching the tracers from a Jerry fighter come puffing by our tail, when suddenly there was a terrific explosion, Whoomp, just like that. Boy it was a pip,"


Había explotado el tanque de combustible central, el avión estaba en llamas y no estaba volando precisamente bien, el teniente Johnson a duras penas podía mantener el rumbo, le pidió al técnico, el sargento Fahrenhold que revisase la situación en el resto del avión, al abrir la puerta donde el operador de radio debía estar se encontró con una pared de calor y fuego. Cerró la puerta "no puedo volver allí".

El fuego no sólo había destruido el sistema de radio, además las comunicaciones internas, el piloto estaba completamente incomunicado con la tripulación, debía seguir hacia adelante rezando para que el avión resistiese. Cinco hombres estaban atrapados entre el fuego y ellos.



Smith notó que carecía de comunicación con el resto y que desde la torreta inferior, volando tan bajo, no servía de mucho, cuando la electricidad desapareció no tenía sentido seguir allí sentado sin combatrir así que dejó su posición utilizando el control mecánico (que no siempre funcionaba en un avión en situación desesperante como éste) y al salir se encontró con un fuego que consumía todo el avión.

El operador de radio, el sargento Bean, tomó la dura decisión de saltar, el avión se estaba quemando y lo más probable era que terminasen todos muertos, abajo estaba esperándolo el mar y tal vez, si el paracaídas funcionaba, tendría más posibilidades de sobrevida. Smith lo vio saltar pero la mala suerte de Bean, y la dirección del salto, terminó con él pegándole al estabilizador de cola. Smith contó luego cómo vio ésto y el paracaídas abriéndose por el impacto.

Los otros dos artilleros centrales, Bukachek y Folliard decidieron saltar también, uno de ellos casi no pudo salir y Smith lo ayudó, el fuego era insoportable pero él decidió seguir disparando contra los cazas alemanes que los perseguían.

Habían saltado los artilleros más experimentados, quedaba el novato, en su primer misión, y todavía estaba vivo, no iba a morir sin pelear.

Tomó un sweater y lo utilizó como máscara para poder respirar, tomó un matafuegos y empezó a apagar el fuego en el cuarto de radio, la cola del avión también se estaba incendiando y al mirar hacia allí notó que algo se movía. Era el sargento Gibson, el artillero de cola, herido, cubierto de sangre.

"Snuffy" arrastró a Gibson lejos de las llamas y lo revisó, tenía un disparo en la espalda que le había impactado en el pulmón izquierdo, lo giró hacia el lado izquierdo para mantener la sangre fuera del pulmón derecho y evitar que se ahogue, le aplicó una inyección de morfina y siguió tratando de apagar el fuego.



Pero he aquí que los cazas alemanes insistían en derribar el herido B-17, Smith vio venir un Focke Wulf 190 y cambió matafuegos por una de las ametralladoras calibre .50 , el caza pasó por debajo de ellos y él tomó la segunda ametralladora para seguir disparando, cuando el caza se alejó volvió a su otra batalla, el fuego.

El fuego estaba consumiendo el centro del avión y el calor era tan pero tan fuerte que empezaban a abrirse huecos en el fuselaje. Aprovechando los huecos empezó a empujar hacia los mismos las partes en llamas, pero las cajas de municiones comenzaron a explotar.

"I fired another burst with the waist guns, and went back to the radio room with the last of the extinguisher fluid. When that ran out I found a water-bottle and a urine can and poured those out.


Smith empezó a tirarle con todo lo que tenía al fuego, entre las cosas una lata con orina, así es, que uno a gran altitud debe hacer pis donde puede y con 50 grados bajo cero mejor no intentar hacerlo muy expuesto (imaginen que estos aviones no tenían cabinas presurizadas, se congelaban en cada misión en altitud).

"After that I was so mad I urinated on the fire and finally beat on it with my hands and feet until my clothes began to smolder. That FW (Focke Wulf) came around again and I let him have it. That time he left us for good. The fire was under control, more or less, and we were in sight of land."


El Fw-190 volvió pero esta vez no disparó, se apiadó tal vez por el terrible estado del bombardero, tal vez porque ya no tenía municiones, o porque debía volver a su base, como fuere Smith empezó a mear directamente en el fuego, hasta pegarle con sus propias manos y ropa.



"To me it was a dream, I had just done what I had been trained to do. I didn't know what the hell it was all about. I wasn't there to get a medal. Like millions of others, I just wanted to get it over with and get home."


El avión llegó a Gran Bretaña contra todas las probabilidades, el teniente Johnson lo llevó hasta un aeródromo en Predannack, Cornwall, el avión no pudo resistir más, logró aterrizarlo pero se partió en dos.

3500 hoyos de balas y esquirlas, una hélice completamente destruida, los flaps desintegrados, la sala de radio derretida por el fuego, el tanque izquierdo destruido, la nariz del avión estallada, lo único que servía del avión luego de aterrizar eran los motores y seis tripulantes.

Fue el mismo teniente Johnson quien puso el foco en Smith:

"acts which, by the will of God alone, did not cost him his life, performed in complete self-sacrifice and the utmost efficiency and which were solely responsible for the return of the aircraft and the lives of everyone aboard."




De los 29 bombarderos que participaron de la misión siete no volvieron a casa, los tres tripulantes que habían saltado no fueron encontrados y otros dos murieron en otro B-17, en total 75 habían muerto y 15 estaban heridos.

Johnson propuso a Smith para la medalla de honor, sabía que su avión había vuelto gracias a que el fuego había sido extinguido por el sargento novato, cuando los otros prefirieron saltar él se había quedado luchando y apagando el incendio con sus propias manos.

Smith no siguió una gran vida de héroe porque nunca se pudo acomodar a ninguna sociedad, resulta que sus problemitas con las otras tripulaciones no eran casualidad, deliró cambiando la historia , embelleciéndola y exagerándola, para muchos periodistas la pregunta era ¿Por qué un tipo que hizo tanto un día rompió todo el resto de su vida? pero bueno, son cosas que viven muchos veteranos, ese día, su primer día en combate, le salvó la vida a otros seis hombres.





Fuentes: 1, 2 y 3

Por Fabio Baccaglioni

Comentarios

  1. Impresionante! digno de un guion hollywoodense

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  2. Increíble historia!
    Vas por la mitad y ya pedís la toalla y el gatorade para seguir leyendo.

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  3. Muy buena historia, una pena que luego el pobre no pudo mantener el "estado de héroe"

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  4. Cómo me gustan este tipo de historias de guerra. Mientras más border son, mejor.

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  5. Si hacen una película, el papel de piloto es para Tom Hanks

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  6. Son tremendas estas historias. Ya la película del "Memphis Belle" (1990) es desesperante y creo que no les pasó la mitad que a estos. Hoy comparás un B17 con un cazabombardero moderno e impresiona que entrara tanta gente en tan poco espacio. Un delirio.

    Boneco dijo:
    Si hacen una película, el papel de piloto es para Tom Hanks
    Lo dudo, creo que la edad promedio en los aviones era de 19 años.

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  7. ¡Excelente historia!
    Una observación: bautismo es con S, no con Z

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  8. ...Muy bueno el post del artillero. Yo soy amante de los fighters & bombers de la WWII (tengo bastante edad como para saber algo de eso) y si algún día querés mandarme un correo privado, podré contarte algunas cosas que he visto. Gracias también por los comentarios acerca de los procesadores a elegir. Me hacía falta una evaluación como esa. Muy agradecido. Al.

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