Muertes Curiosas - Por un dulce de arsénico

En 1858 se dio un envenenamiento con arsénico que le quitó la vida a veinte personas y afectó a otras doscientas con unos dulces vendidos en el mercado de Bradford, Yorkshire.

¿Cómo había llegado el arsénico a unos simples caramelos? La historia cuenta que la razón principal fue el alto precio del azúcar pero ¿Quién andulzaría con un veneno tan potente?

Es un poco más complejo que eso. La caña de azúcar obviamente no era un cultivo autóctono del norte de Europa, hacía falta importarla desde América o regiones tropicales. Algo que hoy damos por sentado era un lujo en épocas pasadas.

Ya desde el siglo XIII el consumo de azúcar había entrado en la mesa de la realeza británica y para el siglo XIV ya era de uso general, pero no dejaba de ser un lujo. En precios de la época medio kilo costaba alrededor de 50 libras actuales, hoy en día diríamos que es un precio excesivo, bueno, en esa época sin dudas lo era.

Gracias a la expansión del imperio las plantaciones llegaron a las Antillas y empezó el abastecimiento a gran escala, puertos como Bristol crecieron notablemente gracias a estas importaciones y las monarquías europeas pelearon por el Caribe.

Aun con esta nueva ruta de importaciones no era un producto masivo ya que, a medida que aumentaba la producción, también lo hacía la demanda. En 1750 en el Reino Unido existían unas 120 refinerías que procesaban unas 30.000 toneladas al año. Era una cantidad muy baja y eso elevaba los precios.

Muchos se hicieron millonarios con este negocio que para 1815 los impuestos recaudaban más de 3 millones de libras, algo que al gobierno lo favorecía.

Y como era un producto de lujo y caro no era para nada extraño combinarlo con otras sustancias más baratas y así "estirar" el producto para venderlo a clases trabajadoras. Estos productos se llamaban "Daft" y podían incluír yeso de París o piedra caliza en polvo, nada que afectara el gusto pero que al mismo tiempo debía ser seguro.

William Hardaker, localmente conocido como "Humbug Billy" solía vender dulces en el Green Market del centro de Bradford. Los "humbugs de menta" que vendía solían ser fabricados con mucho "daft" porque el público era de clase baja, así estirando el azúcar podían producir una buena cantidad a precio accesible.

El productor era un boticario de Shipley pero había sucedido algo en la farmacia: alguien, por error, había comprado 6 kilos de trióxido de arsénico en lugar del "daft". He aquí que ambos son polvos de color blanco y al no tener un etiquetado correcto podía confundirse. Para peor estaban almacenados uno al lado del otro.

James Appleton, quien realizó la mezcla, notó un cierto gusto inusual pero no pensó que su error fuese mortal, combinando veinte kilogramos de azúcar con seis de trióxido de arsénico y dos de goma de mascar más aceite de menta más o menos produjo un poco más de veinte kilos de humbugs de menta.

Cada humbug poseía, en su preparado, suficiente arsénico como para matar a dos personas.

El pobre Hardaker vendió los caramelos esa noche, de los que lo compraron y se los comieron veinte fallecieron envenenados, doscientos sufrieron consecuencias de distinta gravedad. Y todos, luego del incidente, fueron acusados de homicidio. Ninguno fue condenado.

Pero esta trágica historia tiene una interesante consecuencia final, a partir del escándalo de Bradford surgió una nueva legislación que derivó en la Ley de Adulteración de Alimentos y Bebidas de 1860, controlando y definiendo la forma en la que se podía usar, mezclar y combinar ingredientes. En 1868 se sumó la Ley de Farmacia del Reino Unido la cual introdujo restricciones más estrictas, definiciones para el manejo de venenos y medicamentos por parte de los boticarios y farmacéuticos.

Gracias a estas leyes nacieron en distintos países entidades dedicadas a controlar productos alimenticios y, para 1874, el Reino Unido abolía el cuantioso impuesto al azúcar volviéndola asequible para todos.

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Comentarios

  • Danbat    

    ¿Rebajaban con yeso? Por eso palmaban tan jóvenes, comían cualquier cosa.

    Igual eran duros. Si cada caramelo tenía veneno para matar a dos personas y 200 zafaron, o vomitaron el veneno en seguida o era gente con superestómagos.

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    • era la época victoriana donde comían suela de zapato y Dickens los retrataba amablemente sin ahondar en los detalles de expectativa de vida :D

      el yeso se caga, no problem

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  • SergioDV    

    Bueno, acá hace un tiempo en las confiterías te ponían una cubierta de "Azúcar Impalpable" que en realidad era ente 95% y 100% harina cruda a algunas tartas. A mí me caía re mal, y a mí esposa le dije que no compremos más. Parece que fuimos muchos los que dejamos de comprar porque ya casi no veo ese tipo de cobertura, y cuando la veo, no compro, por las dudas.

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  • Buena historia!!!

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