Michel Foucault y los piqueteros

¿Foucault en un blog?, ¿Por qué no? No sería la primera vez.
El viernes pasado se cumplieron 20 años del fallecimiento de este filósofo y ensayista francés, de un pensamiento lúcido y sorprendente. Si les llega a interesar pueden leer una pequeña reseña de su vida y obra y algunas notas más en el Página 12. Pero, haciendo alusión a una gran frase suya allí publicada:

Todos mis libros son pequeñas cajas de herramientas. Si la gente quiere abrirlos, usar tal frase o tal análisis como un destornillador o una pinza para provocar un cortocircuito, descalificar o quebrar los sistemas de poder, incluidos aquellos de donde eventualmente salen mis libros... ¡Y bueno, mucho mejor!

Voy a intentar un pequeño ensayo que espero no sea un foucaulticidio, me gustaría al menos que aporte algún punto de discusión interesante, particularmente alrededor de esta cuestión de los piqueteros, que tanta prensa está teniendo últimamente, aparte del doble aniversario del asesinato de Kosteki y Santillán por parte de la policía. Veamos...

El pensamiento de Foucault es sumamente extenso y su estudio requiere una dedicación de mucho más que unos minutos de lectura. Más que ideas, como él dice, se trata de herramientas que, con la práctica, pueden ayudarnos a cavar cada vez más hondo en ciertos misterios de la vida humana, a cuestionarlos y pensarlos de una manera distinta a la que habitualmente estamos acostumbrados. Esto no llegará a ser ni un asomo de punta de iceberg, pero puede (eso quisiera) que les provoque algún agite neuronal como el que me provoca a mí.

El equívoco

Partiré indicando un doble equívoco sobre el que insisto desde hace tiempo. Se suele echar las culpas de nuestros males sobre los políticos en particular, pero también sobre todo lo que esté relacionado con la política en general. Como si la política en sí fuera intrínsecamente dañina para nuestro vivir. Yo interpretaría que este mal proviene básicamente de la sensación de que en la práctica política siempre se cae en la ambición de poder, lo cual nos llevaría una y otra vez a la ruina. Con lo cual se concluye que todo lo relacionado con la política y el poder está podrido y destinado indefectiblemente a caer en la corrupción. Por lo tanto, lo más sano para nosotros sería alejarnos lo más posible de la política y el poder. Este es, según MF, el triunfo del humanismo:

Entiendo por humanismo el conjunto de discursos mediante los cuales se le dice al hombre occidental: “si bien tú no ejerces el poder, puedes sin embargo ser soberano. Aún más; cuanto más renuncies a ejercer el poder y cuanto más sometido estés a lo que se te impone, más serás soberano” ... En suma, el humanismo es todo aquello a través de lo cual se ha obstruido el deseo de poder en Occidente -prohibido querer el poder, excluida la posibilidad de tomarlo-...
(“Más allá del bien y del mal”, entrevista realizada por revista Actuel, nº 14, 1971)


MF ataca al humanismo con una falta de corrección política que provoca cierto escozor, sobre todo para aquellos que nos consideramos buenos tipos, pacíficos y honestos, que no nos metemos con nadie y que tratamos de pensar cívicamente en cada elección “qué es lo mejor para el país”. Pero bienvenida sea la provocación, ya que nos ayuda a salir del equívoco que significa que lo mejor que podemos hacer es mantenernos alejados del poder y del daño que se puede generar por desearlo. No se apuren a imaginarse esto como una remake de la toma del Palacio de Invierno. No se trata de ello. Veamos que nos dice sobre el poder.

Microfísica del poder

La gran incógnita actualmente es: ¿Quién ejerce el poder? Y ¿dónde lo ejerce? Actualmente se sabe prácticamente quién explota, a dónde va el provecho, entre qué manos pasa y dónde se invierte, mientras que el poder... Se sabe bien que no son sólo los gobernantes los que detentan el poder. Pero la noción de “clase dirigente” no es ni muy clara ni está muy elaborada...
... sería necesario saber bien hasta dónde se ejerce el poder, por qué conexiones y hasta qué instancias, ínfimas con frecuencia, de jerarquía, de control, de vigilancia, de prohibición, de sujeciones. Por todas partes en donde existe el poder, el poder se ejerce. Nadie, hablando con propiedad, es el titular de él; y, sin embargo se ejerce en una determinada dirección, con los unos de una parte y los otros de otra; no se sabe quién lo tiene exactamente; pero se sabe quién no lo tiene...
(“Los intelectuales y el poder”, entrevista realizada por revista L`Arc, nº 49, 1972)


Esta es una idea realmente interesante. Un concepto de poder que no puede ser poseído, acumulado en potencia, como se dice en politología, sino que fluye en determinada dirección y se ejerce en acto. Como múltiples vectores que apuntan hacia un lado y que, obviamente, se enfrentan a otros que apuntan hacia otro, de ello nos queda una resultante. Los grandes centros de regeneración de poder serían las instituciones (escuelas, prisiones, tribunales, hospitales, manicomios), pero el flujo, en su circulación llega al mismo sujeto social individual en forma capilar:

…cuando pienso en la mecánica del poder, pienso en su forma capilar de existencia, en el punto en el que el poder encuentra el núcleo mismo de los individuos, alcanza su cuerpo, se inserta en sus gestos, actitudes, sus discursos, su aprendizaje, su vida cotidiana ...

(“Entrevista sobre la prisión: El libro y su método”, revista Magazine Littérarie, nº 101, junio 1975).


Saber es poder, poder es saber

¿Cómo es posible la circulación de poder a un nivel tan microscópico que ni nos damos cuenta? Se trata de producir saberes legítimos que se inserten como sistemas operativos en nuestro hardware corporal, valga la analogía informática, sin los cuales no podríamos funcionar (esa es la sensación que provocan) y los cuales reproducimos una y otra vez, en nuestra vida cotidiana.

No hay ejercicio de poder posible sin una cierta economía de los discursos de verdad que funcionen en, y a partir de esta pareja. Estamos sometidos a la producción de la verdad desde el poder y no podemos ejercitar el poder más que a través de la producción de verdad.
(Curso del 14 de enero de 1976 pronunciado por MF en el College de France).


He aquí la cuestión: el poder se inscribe en nuestros cuerpos a través de los discursos, de la generación de verdades legitimadas por una estructura de poder dada, una estructura que funciona más o menos aceitadamente (sino no podría estar legitimada) que nos premia cuando honramos ese discurso y esas verdades, y que nos reprime, primero sutilmente, si nos corremos de la línea, pero siempre con el discurso, los significados, los saberes.

Entonces, si el poder circula con los discursos, es posible una lucha de discursos, una pugna por significados, de eso se trataría la pelea por el poder, de lograr imponer un discurso, generar una producción de verdad distinta.

Demos una vuelta de tuerca a lo planteado al principio. Se nos adoctrina, se nos enseña que desear el poder es malo, es dañino y que, en el mejor de los casos, el poder se ejerce desde las urnas. Que si ponemos en cuestión esta relación de soberanía en la cual jugamos un papel pasivo (de obediencia legítima), estamos lastimando al “bien común”. Cuando una sociedad está medianamente sana (si se me permite el biologicismo), sería porque estos dispositivos discursivos alcanzan a meterse en los lugares más recónditos sin mayores resistencias y recirculando a través de los individuos formando una retícula que cubre todo el cuerpo social... y “funciona aceitadamente”.

Esos “malditos” piqueteros

Pero cuando existen estas grandes discusiones sobre si está bien o está mal hacer lo que hacen los piqueteros: cortar calles, es porque estamos presenciando precisamente una lucha discursiva. Se nota al nivel del derecho constitucional, discurso de verdad si los hay, donde se oponen los derechos y garantías sociales contra los derechos individuales y de propiedad. Todo el mundo tiene claro, o al menos debería, que esta cuestión de los cortes de calle, aparece exageradamente en la agenda pública como “gran problema nacional”. El discurso de la “molestia” y “ambiente de amenaza” que generarían en las calles se cuela en lo más profundo y capilar de la sociedad, en los ambientes laborales, en los taxis, en los cafés, en las reuniones con amigos, obviamente en los medios y hasta en los weblogs.

Pero ellos están ahí, y suben la apuesta, y se quedan en la calle. Chequeo con algún sistema de medición un poco distinto que el “humor social de la clase media” y veo que hay una verdad, que, a pesar de estar cerca del 10% de crecimiento anual del PBI, todavía hay un 47% de pobres, un 20% de indigentes y casi otro 20% de desempleados (sin contar los benditos “planes”). ¿Y si pensáramos a los piqueteros como aquellos que están imponiendo una lucha por el poder, por la generación de discursos, de verdades? ¿Y si ellos son el “síntoma” que sigue apareciendo a pesar de los discursos legítimos en contra de su presencia?

¿Y si son una forma de escapar al cerrojo del humanismo?

... este cerrojo puede ser atacado de dos maneras. Ya sea por un “des-sometimiento” de la voluntad de poder (es decir por la lucha política en tanto que lucha de clase), ya sea por un trabajo de destrucción del sujeto como pseudo-soberano (es decir mediante el ataque “cultural”: supresión de los tabúes, de limitaciones y de separaciones sexuales; práctica de la existencia comunitaria; desinhibición respecto a la droga; ruptura de todas las prohibiciones y de todas las cadenas mediante las que se recontruye y se reconduce la individualidad normativa).
(“Más allá del bien y del mal”, entrevista realizada por revista Actuel, nº 14, 1971)


Me refiero especialmente a esto segundo, porque ellos demuestran una capacidad de experiencia comunitaria que nosotros, como clase media, hemos perdido. Yo veo aquí un resentimiento social, un resentimiento hacia aquellos que se asocian y se potencian, que se las arreglan con poco. Que agarran esos planes miserables y hacen comedores, hacen panaderías, un talleres de hilados... que se juntan y logran cosas al margen de lo que se les dice que deberían hacer, de lo que dice el discurso que dice qué es lo que hay que hacer. Nos pintaron la cara, nosotros no pudimos hacer durar las asambleas barriales, rápidamente nos sacudimos con asco cuando nos empezamos a dar cuenta que estábamos haciendo “política” (puajjjj!! ) y nos fuimos a casa a mirar la tele.

Pero ellos siguen allí, ¿Y si son nuestra esperanza de que “algo distinto sea posible”? Si ellos no estuvieran poniendo en cuestión algunas verdades todavía legítimas, ¿no hubiéramos caído rápidamente en lo mismo de siempre: agachar la cabeza, pagar la deuda, que los pobres laburen si quieren y que si no pueden, se jodan, y los que laburamos nos dedicamos a ir de la cama al living, comprarnos algo, salir de vacaciones? ¿No es la de los piqueteros una respuesta, un discurso, una verdad más deseable, más digna que la de un país que deja morir de hambre a buena parte de su población? Con solo hojear las noticias podés enterarte que en Paraguay unos choferes de micros se crucifican estoicamente (con clavos en las manos, nada de atarse) para pedir que el Estado no suspenda las licencias de las empresas para las que trabajan porque perderían sus empleos; de la misma forma también te podés enterar que en Perú y en Bolivia se les está dando por linchar alcaldes por considerarlos corruptos. Y vos te lanzás con toda la furia contra estos grupos que cortan calles, piden trabajo y como no hay, exigen planes para organizarse y sobrevivir de manera digna... y lo logran. Si ellos no estuvieran allí, tal vez ya nos hubiéramos olvidado de las verdades que dicen los fríos números: que mucha gente se caga de hambre. Ellos pueden ser la esperanza de la condición humana: que no están dispuestos a dejarse morir de hambre.

¿Y?¿Se agitó la neurona? Si llegaron hasta acá ¿Se entendió algo?

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Comentarios

  • Danbat    

    Interesante, pero... ¿y sus líderes? Los movimientos piqueteros surgieron en un principio como manifestaciones de desocupados que peleaban por no quedar al 'margen del sistema'. Al menos así lo recuerdo. Pero ahora resulta que hay líderes de peso que enfrentan las cámaras con discursos típicos de detentores de poder (del tipo "si vos sacás 20 mil a la calle yo saco 50 mil"). Han conseguido asistencia del gobierno, formado cooperativas y desarrollado prácticamente un sistema que es parte de nuestra sociedad. Pero sigue siendo asistencialismo, siguen pagando cuotas y siguen habiendo listas de prioridades a la hora de repartir el botín. Cuando veo piqueteros en las noticias (porque en mi ciudad el clima no los ayuda (no hacen falta para cortar las rutas)) veo carne de cañón. Si el gobierno sale a reprimir la va a ligar la carne de cañón, como siempre ha sido en la historia. Hace unos años los sindicalistas (los 'gordos') amenazaban con huelgas y movilizaciones. A Alfonsín le hicieron la vida imposible. Ahora son los piqueteros que como no pueden hacer huelga 'obligan', de una forma indirecta, a que los demás no puedan trabajar. Cambiamos de nombre, pero sigue siendo todo lo mismo.
    ¿Huir de la política o del poder? No para mi. Me encantaría ser intendente de mi ciudad. Pero no por el 'camino de los partidos', abusando del asistencialismo que se nutre de mantener esa gran franja de la sociedad en la pobreza. Mi modelo a seguir es el de Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York. Ganó millones y prácticamente compró las elecciones. Sí, es un poco utópico que yo pueda conseguir algo de plata y ligeramente inmoral que llegue al poder de esa manera, pero ¿acaso el sistema de partidos es mejor? ¿Qué pasó con la reforma política?

    Para terminar con una sonrisa (aquellos que lo entiendan) hago una pregunta que estoy seguro que alguien va a hacer: ¿este Foucault es el del péndulo?

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  • Fabio    

    mirá Dan, líderes tuvo desde un principio el movimiento piquetero, que no fuesen tan públicos es otro tema. Cuando empezaron a movilizarse en gran escala tenías a uno en cana, y los otros por ahí, pero estaban, nadie les daba mucha bola porque "estaba todo bien" para el resto.
    ¿alguno se acuerda del perro santillán? no se que le pasó ahora pero en su momento ese fue el comienzo de una tendencia.

    recuerden que para ellos NADA CAMBIÓ en estos meses (un año) de nuevo gobierno y exceso de promesas, la desocupación sigue igual, el nivel de pobreza también, aumentaron encubiertamente los servicios (luz y gas) y nada cambió, siguen sin conseguir trabajo puesto que no lo hay (no en la cantidad que REALMENTE se necesita) aunque en algunas pocas áreas lo hay.

    El crecimiento en la cosecha de soja no genera el trabajo que parece porque se produce cada día más sin tantos empleados, el record de recaudación en cosecha no fue para una cantidad mucho mayor de grano si no que se triplicó la ganancia.

    Así que no todo es oro, para alguien que va al piquete a tomar mate cocido y comer un guiso, que para los que no los conocen porque NUNCA vieron un piquete en persona, allí se puede comer y participar en algo, que será mínimo, pero es algo, allí se cree que hay oportunidad.

    Si, los dirigentes se aprovecharán de ellos, pero no son más que un reflejo de una realidad, no una farsa, las farsas duran poco, como los ahorristas, cuando se devolvió un pedacito del dinero, no hubo más protesta.

    Los jubilados que protestaban todos los miércoles, eran considerados mierda por los taxistas y colectiveros porque les interrumpían el tránsito, ahora Norma Pla está muerta y los viejos que protestaban se fueron muriendo... ahora reemplazalos por los piquetes... ¿impiden trabajar? vivo en Baires, soy de los que no se ven afectados, obvio que joden a muchos, pero... si no te joden... te enterás que existen????

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  • Pepex    

    Muy interesantes las citas a Focault, MaxD. Me dieron ganas de leer algo del tipo.

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  • MaxD    

    Sí, Danbat, tu comentario es natural y válido. Queda claro que el movimiento piquetero tiene sus matices. Pero se tiende a caer en la tentación de hacer hincapié en los supuestos manejos que hay entre líderes, algunos de los cuales tratan de forzar esta vectorización de poder en propio beneficio, a través del llamado "asistencialismo". Y se deja de lado lo que creo más importante, que es la voluntad de organizarse y asociarse para reclamar, contra toda adversidad, algo que consideran justo y que está en las antípodas de "lo que se espera que hagan": quedarse quietos y esperar que las cosas mejoren. A eso me refiero con la lucha de discursos y verdades. Por otra parte, imagino que Foucault (no el del péndulo Guiño) te haría reflexionar tal vez de la siguiente manera: si pensás que los piqueteros están siendo manipulados, ¿cómo estás tan convencido de que vos mismo no estás siendo manipulado por un discurso de verdad que habla a través de tu cuerpo?. La idea es poner en duda las verdades que circulan por ahí, en ese sentido los piqueteros están proveyendo un una verdad alternativa, una discurso que se opone a la <i>doxa</i>. Como decía, creo que al menos como sintomatología, como signo de que "algo anda muy mal" debería servir y llevarnos a repensar un poco más allá del corte u ocupación del espacio público.

    Fabius, mayormente de acuerdo en lo que decís. Solo aclarar que la cosecha de soja ni casi ninguna producción primaria-exportadora nunca fue, ni será generadora de empleo masivo. No es para eso. Lo único que se ha probado que contribuye a una economía de pleno empleo es una tendencia hacia la producción industrial básicamente orientada, primero al consumo interno y luego a la exportación.

    Pepex, en el artículo anterior que habíamos posteado sobre MF, habíamos publicado otro extracto de una conferencia que había dado en Brasil, te dejo <a href="http://www.lite.fae.unicamp.br/papet/2002/fe190d/texto05.htm">el link al texto completo aquí</a>. Es un buen punto de partida y acercamiento, dado que la lectura de una conferencia es más amena que la de un texto teórico. Si seguís entusiasmado, luego tenés varios textos para elegir, depende qué temas te interesen más.

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  • javier    

    Estoy de acuerdo en general con la nota y los comentarios. Mas nono detengamos sólo comentar los usos y abusos del poder. A mí ya no me interesan conocer a los culpables; me los sé de sobra. Culpables somos todos: políticos, piqueteros, dirigentes, doña Rosa, los murgueros... pero basta!!! Basta de caer siempre en la misma de echar culpas. Sentemonos (ó saltemos, corramos, nademos...cuac!) todos juntos a proponer soluciones (parece una frase hecha, y qué?!) y despreocupemonos del poder, total.. todavía, según el mismo MF, podemos tener sexo libremente, que es lo único que no pueden controlar los organismos de poder (El Poder, MF).

    Como siempre mis felicitaciones a Demian.

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  • Fabio    

    ejjeej, en realidad no nos pueden restringir el aire, pero el sexo... jajja, hasta eso te restringen en un país donde no se respetan ni las mismas leyes de salud reproductiva por parte de ... la justicia! :D:D

    pero obviamente javier, yo siempre trato de mirar hacia adelante con propuestas y es obvio que el sólo hecho de tirar culpas aquí y allá no alcanza, pero sirve para algo, para reconocer en donde estamos parados, que somos, a donde vamos y quien es quien. De esa forma podemos avanzar, si no vamos a ciegas y tropezaremos con todo eso mismo una y otra vez por no animarnos a reconocerlo.

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  • Cattel    

    Javier, en la novela 1984 te hacen notar que un régimen totalitario bien sólido puede incluso hasta meterse en tu cama, cortarte la última libertad individual, el derecho a enamorarse.
    Suena cursi, pero en el libro es más bien tétrico.

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  • MaxD    

    Javi, gracias por los elogios a los que ya me tenés mal acostumbrado. Me gustó lo de "cuac!". Es verdad que la idea de echar culpas no es lo central aquí, sino precisamente poner en dudas esas culpas que con tanta "certeza" echamos.
    Por otra parte, diste justo en el centro con lo del sexo libre (hasta diría que la clavaste ). Una de las obras/investigaciones más importantes que MF emprendió y que plasmó en <i>Historia de la sexualidad</i> trata mucho sobre estos temas. Desde que la modernidad se interesó por la cuestión del sexo, básicamente a través de la Iglesia, la medicina, la educación sexual, etc., se ha ido construyendo una determinada forma de sexualidad, obviamente moldeada por estos discursos. Pero ese ya es otro gran y complejo tema.

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  • Realmente una muy buena lectura De Michelle Foucault
    Hay pocos que lo entienden de esta forma,es una lectura muy parecida a la que yo ejerso:"La verdad como construccion politica" si no entendemos que todo lo que conosemos no es mas que una construccion politica no vamos a poder cambiar nada.

    Con respecto a los piqueteros Hay una verdad una Apuesta quiza sin "metodo" no lo creo si a ellos le dan por que lo consiguen $150 yo el que "trabajo"por suerte voy a ir por mas no por ambicioso sino por que los burgueses tienen que soltar minimo $ 200 asi que Piqueteros levantaos cortad las calles asi como cabezas.

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  • <em>Pero ellos siguen allí, ¿Y si son nuestra esperanza de que €œalgo distinto sea posible€? Si ellos no estuvieran poniendo en cuestión algunas verdades todavía legítimas, ¿no hubiéramos caído rápidamente en lo mismo de siempre: agachar la cabeza, pagar la deuda, que los pobres laburen si quieren y que si no pueden, se jodan, y los que laburamos nos dedicamos a ir de la cama al living, comprarnos algo, salir de vacaciones? ¿No es la de los piqueteros una respuesta, un discurso, una verdad más deseable, más digna que la de un país que deja morir de hambre a buena parte de su población? Con solo hojear las noticias podés enterarte que en Paraguay unos choferes de micros se crucifican estoicamente (con clavos en las manos, nada de atarse) para pedir que el Estado no suspenda las licencias de las empresas para las que trabajan porque perderían sus empleos; de la misma forma también te podés enterar que en Perú y en Bolivia se les está dando por linchar alcaldes por considerarlos corruptos. Y vos te lanzás con toda la furia contra estos grupos que cortan calles, piden trabajo y como no hay, exigen planes para organizarse y sobrevivir de manera digna... y lo logran. Si ellos no estuvieran allí, tal vez ya nos hubiéramos olvidado de las verdades que dicen los fríos números: que mucha gente se caga de hambre. Ellos pueden ser la esperanza de la condición humana: que no están dispuestos a dejarse morir de hambre.</em>
    Creo que la realidad de ese párrafo se limita a nuestro "individualismo", a nuestros propios intereses, a nuestro "egoismo", si se quiere.

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  • saludos. con las herramientas de foucault intento llevar adelante (en forma personal) una investigacion sobre la educacion en todos sus aspectos (desde el sistema educativo hasta lo vivencial de cada dia). para esto despues de haber leido y re leido y entendido y compartido a foucault, hice unos años de estudio en diversos tipo de carrera(psicologia, ciencias politicas, profesorados, colegios secundarios)de los que he recolectado mucho material. la idea es llevar adelante una investigacion / trabajo que pueda tener un efecto similar al del GIP. confio en que, como dijo deleuze hablando con foucault, : "el sistema tal como esta no puede soportar nada" de modo que confio en que si un grupo de estudiantes es capaz de sostener una pregunta (como no lo puede hacer un niño) la cosa empieza a cambiar. para esto aplico las precauciones de metodo que foucault sugiere.
    aclaro: esto no es una reforma. no es una representacion de los estudiantes. nada parecido a un gremio. no pretendo reformar la educacion sino que quede en evidencia el efecto que la educacion tiene en lo cotidiano tal como esta dada. demostrar que es una util herramienta politica y en que niveles trabaja.
    mas o menos. si a alguien le interesa ser parte de esto, comuniquese con migo.
    gracias.

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  • Eva    

    me encantó la nota!, estoy preparando una clase sobre Foucault y a pesar de que sus conceptos sean un poco "aplastantes" el mensaje es claro: dejemos un poco de lado los discursos prestados y empecemos a pensar por nosotros mismos; ¿por qué no también empezamos a escuchar los síntomas de nuestra sociedad como decís?, yo creo que realmente allí se está gestando algo nuevo.

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  • ¿Hambre? ¿Que sabemos de hambre? podemos saber escribir hambre, o gritarlo.
    Ya que están con la compu busquen un poco como se vivie en Oriente hoy en día, y entiendan lo que es hambre y desesperación.
    ¿piden trabajo y como no hay, exigen planes para organizarse y sobrevivir de manera digna...? ¿Donde vivis querido? ¿No te combiene decir la realidad de esto que buscas fundamentos donde no hay?

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  • Walter    

    Vamos chicos. Los piqueteros son una organización ilegal que intenta presionar a la clase trabajadora (la que aporta y, en suma hace funcionar el país) para obtener un financiamiento partidario y llegar en última instancia a la Revolución.
    Es en America Latina donde la democracia es tan débil que los gobiernos nada hacen contra los criminales por temor a ser tildados de represores y torturadores. No sean ingenuos. Los piqueteros son un grupo de desesperados liderados por un grupo de útopicos..... mientras que el mundo sigue girando y nostros nos seguimos quedando afuera. Coletazos de populismo peronista retrógado

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  • MaxD    

    Walter / Sebastián,
    La idea es reflexionar esta problemática desde el pensamiento de un filósofo de la talla de Foucault. Si uds. se quedan tranquilos con el argumento de que se trata de vagos organizados para pedir de arriba y que la solución sería reprimirlos a palazos, me alegro por uds. En ese caso no merece detenerse ni un minuto.

    Para mí es un poco más complejo y por eso propuse este "mini-ensayo".
    Creo que uds. realmente se quedarían muy tranquilos si la pobreza y la exclusión no se vieran y los dejaran llegar sin problemas a donde van.

    Sin comentarios sobre lo del financiamiento partidario para llegar a la revolución, qué imaginación!

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  • Walter    

    mmm Tenes razón, me fui del topic criticandolos a ellos pero no de desde Focault. Bueno, sobre el poder de los discursos ¿Notaste como los discursos que ellos enarbolan parecen ser únicos e indiscuitbles? Atacarlos a ellos es estar automáticamente de la otra verdea y volverse una fasicta o un inconsicente como vos, jocosamente, me achacas. Me preocupan los otros discursos invisibles que ellos mismos implican: El de la violencia como medio legítimo de expresión. Sobre financiar la revolucion... es lo que ellos mismos me dijeron.
    Bueno, un poco de caja de herramientas sobre el poder y el discurso para que no te enojes y me trates de fachoGuiño

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  • MaxD    

    Walter,
    No me enojé, ni te tildé de facho, dado que no te conozco. Sí creo que tus argumentos del comentario anterior son "tipicos" del promedio facho argentino, y por eso te respondí en esos términos. Festejo que hayas repensado sobre el tema (aún sin cambiar tu opinión en lo sustancial).

    Respecto a tu preocupación, las organizaciones piqueteras están muy lejos de ser lo ideal. Hay una lluvia de críticas para hacerles, hay matices entre una agrupación y otra, hay infiltraciones que distorsionan las primeras intenciones de las mismas. Obviamente que no estoy de acuerdo con algunas de las manifestaciones de violencia que se han presentado, pero convengamos que han sido las menos.

    Lo que no creo es que ellos sean productores de discursos de poder, no creo que fluya a través de ellos. Justamente la nota llama la atención sobre esto, su existencia/presencia denuncia que, efectivamente no está "todo bien". Que hay mucha gente excluida, expulsada del sistema. Y me parece bueno que no se queden en la casa "esperando el milagro".

    El hecho de que lo que ellos reclaman es ser "incluidos" en el sistema, es la prueba de que no son revolucionarios en sentido estricto.

    Te agradezco el intercambio de opiniones y te mando saludos.

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  • Walter    

    Bueno, me alegra que se pueda discutir de forma productiva. Sobre mi, me duele la misera social como al que más y me gustaría ver una participación social activa y democrática que luche por los derechos básicos de los ciudadanos. El problema que encuentro de los piqueteros es que su expresión sobre la situación social y su realidad implica de una forma o de otra, una conforntación violenta contra otros sectores de la sociedad. Y me cuesta creer en la justificación de esos hechos. El otro día me metí en la columna de la CCC, porque me la tropecé por accidente en el centro. Traté de ver cual era la disposicón interna de la columna. Mujeres y niños eran llevados en la segunda lines detras de los hombres armados con bastones y con cara tapada, comunicación permanente con handys.... no se veía muy pacífico. Hable un poco con algunos de los manifestantes y me repsondieron de la mejor manera sobre algunas dudas que tenía y me fuí. Esa misma columna media hora despues destrozó agolpes un local de un partido político (POSE) y la entrada del hotel Madrid, simplemente porque recibieron las órdenes a traves de los handys. No puedo emitir juicio sobre eso, pero atacar un local partidario (si, soy un democrático convencido) creo que es lo peor que nos puede pasar.

    Sobre Focault, tu analisis es muy instructivo. Lamentablemente lo que leí de él quiza no se ajusta a tu propuesta (Historia de la sexualidad, Los Cuerpos Dóciles). Los piqueteros me hacen pensar en las lineas de Deleuze. Creo que vos los propones como una linea de fractura, que quiza genere otras estructuras pero creo que todo los que vemos en los piqueteros (legitimacion de la violencia, revindicación de lo "social" en términos populares, discurso anti democrático, ideología socialista) me hace pensar en lo peor de la herencia peronista. Es la misma Linea Dura (de Deleuze) Y poniendonos en escépticos...¿A quien se beneficia de la existencia de piqueteros? La pregunta no es cínica.

    Saludos, perdon por mi falta de conocimientos teóricos y, creyentes o no, que pasen las fiestas en paz.

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  • MaxD    

    Walter,
    Comparto tu satisfacción por este intercambio de opiniones. Tendrás que reconocer que hay una gran diferencia entre tu primer comentario y este último, donde estás desplegando una capacidad de análisis que nos viene bien a todos. Incluso quienes podamos no estar muy de acuerdo con vos.
    Queda claro que los movimientos piqueteros han sufrido una degeneración respecto a lo que planteé con los argumentos de Foucault. Tal vez contradiciendo mi comentario anterior, debo reconocer que dentro mismo de algunas de estas organizaciones se configura una estructura de poder similar a la que se pretende combatir.
    Pero lo interesante de su presencia es, justamente, el socavado constante de los discursos tradicionales de poder. Esa presencia que molesta y que, a mi entender, es mejor que si no estuviera.

    Lo que denuncia Foucault, y acá está lo más jugoso del concepto, es aquella idea que €œestá mal pretender poder€. Cuando vos decís €œme gustaría ver una participación social activa y democrática que luche por los derechos básicos de los ciudadanos€, suena muy bien, muy políticamente correcto y digamos que casi nadie te lo criticaría. Pero dentro de esa frase subyace el flujo del discurso de poder vigente, el cual nos permite entrometernos, y hasta nos increpa a hacerlo, pero €œhasta ahí nomás€. Pretender poder se sale ya de los cánones de lo que él llama <i>humanismo</i>, y ese es el juego de las estructuras de poder dominantes.

    A mí tampoco me cae bien el uso de la violencia. Pero a lo que voy es que el discurso de poder fluye en ese sentido, haciendo hincapié en esa faceta. Dictando la agenda pública, decir €œdiscutamos de esto: de la violencia de los piqueteros€ y no discutamos de lo que, a mi entender, es el problema en esencia: la exclusión y la indigencia. Esto, tarde o temprano llevaría a una confrontación violenta, en mi opinión negarlo sería necio.

    Leí muy poco de Deleuze, sería bueno si te animás a armar algo sobre él.

    No te disculpes, porque no muchos tienen un amplio dominio de la teoría. En mi caso solo quise compartir algo sobre lo que reflexioné a partir de unas lecturas.

    Saludos y que empieces bien el año

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  • natalia    

    Me parece interesante el articulo...sobre todo esa relacion con foucault...ademas quiero agregar respecto a los comentarios que al analizar el movimiento piquetero junto a la herramienta del piquete no debemos dejar de olvidar que la politica es un juego, que la sociedad se enmarca en relaciones asimetricas de fuerza, que el poder no es bueno ni malo...no caigamos en ser ingenuos y creer que los piqueteros deben der "buenos"... estan dentro de un juego y como en todo juego para ganar hay que jugar, hay que conocer las reglas.y todos sabemos en argentina como son las reglas dentro de la politica.

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