El Chevalier d'Éon, el espía entre dos géneros

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En épocas donde el tema de la transexualidad y los géneros intermedios tienen una mirada actual y progre está bien conocer cómo se trataba el tema en otros siglos donde tal vez no existía semejante mirada progresista.

Un ejemplo de esto es el Chevalier c quien durante 49 años se vistió y manejó como hombre pero durante los siguientes 33 como mujer. Pero no estamos hablando de cualquier personaje perdido en la historia.

Nacido en 1728 su nombre completo era Charles-Geneviève-Louis-Auguste-André-Timothée d'Éon de Beaumont y fue un diplomático francés, espía, soldado que peleó la Guerra de los Siete Años, masón, andrógino, hábil para infiltrarse hasta en la corte de la reina Elizabeth de Rusia disfrazado como mujer y, en un punto, decidir cambiar completamente de género en la época donde nadie consideraba eso siquiera posible...



Surgió de una familia noble pero pobre, creció y estudió leyes al punto de trabajar para el Intendente de París y en 1756 se sumó a los servicios secretos del rey, el Secret du Roi, del Rey Luis XV.

En aquella época Francia y el Reino Unido no se llevaban nada bien y los franceses querían mover a Rusia a favor de ellos y en contra de los Habsburgo, así que para acceder a la corte de Elizabeth de Rusia los británicos bloqueaban el paso de hombres a la hora de curzar las fronteras hacia el imperio ruso.

Aun con el riesgo de ser ejecutado si lo descubrían d'Éon pasó sin problemas disfrazado como mujer ya que sus facciones andróginas lo mimetizaban perfectamente bien y, para los cánones de la época, no era usual una inspección demasiado detallada de su género. Así con el nombre ficticio de Lea de Beaumont logró infiltrarse como dama de honor de la emperatriz durante cuatro años en San Petersburgo.



A su regreso en 1760 le otorgaron una pensión de 2000 libras por sus servicios y fue asignado como capitán de un regimiento de dragones bajo el mariscal Broglie entrando en combate hacia el final de la Guerra de los Siete Años en la batalla de Villinghausen y fue herido en combate. Fue condecorado y recibió el título de Chevalier que, en Francia, sería similar al título de caballero o se utiliza también para los nobles.

Fue ministro en la embajada en Londres actuando como embajador interino, se conectó con la nobleza británica, recolectó información, volvió a realizar espionaje en nombre del rey, todo fue bien hasta que llegó el nuevo embajador, el conde de Guerchy y allí empezaron los problemas.

d'Éon se encontró en la disputa política entre facciones y Guerchy lo removió de sus funciones dejándolo en el cargo de secretario humillándolo, desde Francia lo llamaron para retornar pero éste se negó. Durante su estancia había estado recabando mucha información secreta incluyendo la dedicada a una posible invasión francesa. d'Éon acusó al embajador de haberlo querido drogar, desobedeció órdenes y su gobierno le solicitó al inglés la extradición que no obtuvo.

Cuando ya se veía con la soga al cuello decidió publicar mucha de la información confidencial que tenía en su poder, salvo los planes de invasión guardados como respaldo, y así tratar de quedarse en Londres. El escándalo le quitó sus derechos, fue considerado un fuera de la ley en su tierra natal por el rey, pero en Gran Bretaña, en cambio, fue bien recibido al abrir tanta información y exponer a sus eternos rivales. Hasta escribió un libro sobre estos escándalos.



Un par de años después el Rey sacó al embajador y volvió a otorgarle una pensión al héroe maltratado, claramente para tratar de evitar que los planes de la posible invasión fuesen publicados. El Rey accedía al chantaje, pero no era nada raro en aquella época, d'Éon era muy buen espía como para perderlo en manos inglesas.

Durante su estadía en Londres los rumores de que d'Éon era en realidad una mujer empezaron a crecer. Hubo apuestas para averiguar su verdadero sexo en la bolsa de Londres, hasta fue invitado a participar pero él consideró que era demasiado humillante la exposición como para ser inspeccionado en público.

A la muerte de Luis XV el grupo de espionaje del rey fue abolido así que empezó a negociar un perdón gubernamental que consiguió luego de negociar los papeles y correspondencia que comprometían al gobierno y que habían sido su salvoconducto.



Chevalier d'Éon también negoció, para volver a su Francia natal, un derecho extraño para su tiempo, afirmó haber nacido mujer pero que su padre, para poder heredar títulos y bienes, lo nombró como su hijo varón para su beneficio. El nuevo rey, Luis XVI accedió al pedido de reconocerlo como mujer, pero para ello le reclamó que estuviese correctamente vestido como tal. Es más, la oferta del rey incluía fondos para un nuevo guardarropa, d'Éon aceptó la oferta.

Aquí hago una aclaración, en pleno siglo XIX el rey de Francia no tuvo problemas con que su súbdito fuese un travesti, un transexual o lo que fuere, si se sentía mujer no se lo impidió. Probablemente no fuere un problema para la corte francesa, en tierras de los Habsuburgo seguramente no hubiesen sido tan generosos con d'Éon.

En 1777 volvió y su castigo fue quedarse en Tornnerre, al poco tiempo empezó a ayudar a los rebeldes norteamericanos en su guerra de independencia pero el castigo le impedía acceder al alto mando francés como para solicitar la ayuda a las colonias. En 1785 le permitieron volver a Gran Bretaña y en 1789, por culpa de la Revolución Francesa, se quedó sin su pensión.



En pleno gobierno revolucionario se ofreció, en una carta a la Asamblea Nacional, para liderar un regimiento formado por mujeres contra los Habsuburgo, pero fue rechazado. En esa época empezó a participar en torneos de esgrima hasta que fue lastimado, terminó preso por deudas, vivía con una viuda y el 21 de Mayo de 1810 moría en la pobreza.

Como era de esperar los médicos que revisaron el cuerpo rápidamente buscaron confirmar aquella apuesta, resulta que su cuerpo poseía órganos masculinos bien formados pero al mismo tiempo tenía varias proporciones femeninas en el resto de su cuerpo incluyendo pechos completamente formados.

Recién dos siglos después se conocería cómo una persona podría ser de un tercer género, los cromosomas, cómo se combinan y las miles de variantes, para los médicos del siglo XIX seguía siendo un misterio.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

Por Fabio Baccaglioni

Comentarios

  1. en tierras de los Habsburgo tal vez le hubiera ido mejor; como a catalina de Erauso

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