La Expedición Terra Nova



Hace poco más de cien años ningún humano había pisado el polo sur, era una aventura por la que alguno debía llevarse el crédito todavía, una de las pocas fronteras sin descubrir. Dos aventureros Robert Falcon Scott, del Imperio Británico, y Roald Amundsen, de Noruega, se disputaban el honor.

Como siempre sucedía en esa época, había que ser rápido y exitoso o algún otro aventurero podría quitarte la gloria, así le sucedió a Amudsen cuando se preparaba para conquistar el Polo Norte cuando Cook y Peary alcanzaron el objetivo, Amudsen desesperó, tenía todo organizado y se le habían adelantado.

En 1910 partió hacia la Antártida y tenía un contrincante, Scott había organizado la British Antarctic Expedition 1910 con el fin de alcanzar el mismo objetivo y obtener mucha información científica.

Amudsen llegó un mes antes, pero su gloria se opacó no por él, sino por el trágico final de la expedición de Scott...



Si bien hubo apoyo del Almirantazgo y de la Royal Geographical Society, la expedición de Scott contaba con muchos sponsors con varios fines que más allá del Polo Sur eran puramente científicos. Había mucho por descubrir en la Antártida.

La idea era interesante, sembrar durante varias expediciones previas depósitos, depósitios de comida y refugios, para así poco a poco armar un camino que los llevaría al tramo final, el más peligroso, hacia el Polo Sur.



Mientras un grupo de cinco exploraba dicho objetivo el numeroso resto haría base en la costa explorando la región, la barrera de hielo de Ross, investigando a los pingüinos, obteniendo muestras geológicas y explorando más y más detalles del contintente helado.

La expedición se llamó como el barco que los transportó, Terra Nova, 65 hombres habían sido seleccionado de 8.000 voluntarios, cincuenta militares, seis repetían la anterior expedición Discovery y cinco de la Nimrod de Shackleton.

Edward "Teddy" Evans sería el segundo oficial al mando luego de Scott, el zoólogo Edward Adrian Wilson era el director científico, dos oficiales de la marina completaban el grupo líder con Henry Robertson Bowers y Lawrence Oates, Apsley Cherry-Garrard, protegido de Oates, no tenía experiencia pero escribió parte de las expediciones en un libro llamado El peor viaje del mundo el cual es considerado por National Geographic como el mejor de aventuras y exploración.


El Terra Nova


Comenzando a marcar el camino



Entre 1910 y 1911 se dedicaron a crear los puestos de avanzada, la base estaría en la Isla de Ross, desde allí se realizarían todas las exploraciones y misiones científicas, con objetivos en la península Eduardo VII y la Tierra de Victoria.

Investigarían las Montañas Transantárticas y los pingüinos pero el grueso del equipo estaría encargado de armar el camino de bases en la barrera de Ross.


Robert Falcon Scott


El 15 de julio de 1910 partieron de Cardiff y empezaron un largo recorrido que incluía Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda, cuando se encontraba en Melbourne el caballeroso Amdusen le enviaba un telegrama informándole que cambiaba sus planes, en vez de explorar el ártico se dirigía a la Antártida.

En Nueva Zelanda completaron la carga que incluía 34 perros, 19 caballos, tres carros motorizados y el 26 de noviembre de 1910 partieron rumbo a la Antártida. Estuvieron veinte días demorados por el hielo y tardaron hasta el 4 de enero de 1911 para llegar a la Isla de Ross.

El 17 de Enero tenían lista la base de Cabo Evans, en una primera parte instalaron los depósitos con el más grande siendo el One Ton Depot. Los caballos fueron lo peor de la expedición, morían uno a uno, no eran de muy buena calidad pero además no podían con el clima aun siendo de razas aptas para dicho uso, la Antártida estaba mucho más allá de su capacidad. Los perros en cambio soportaban perfectamente la actividad y sorprendían a Scott por su performance. De los ocho caballos que habían partido para instalar la primer tanda de depósitos, sólo dos sobrevivieron.

Pasó el invierno de 1911 y comenzó la planificación de la expedición.


La base de Scott en la punta Hut que todavía se conserva


La travesía al Polo Sur

Para el 13 de septiembre de 1911 Scott anunciaba sus planes, el recorrido desde la península Hut Point requería cruzar 2842 kilómetros de hielo en 144 días. Tres equipos de cuatro hombres irían transportando materiales y comida de a tandas, en un principio motorizados pero los mismos vehículos no soportaron el recorrido, hubieron de transportar la carga a pie.

Recorrer 241 kilómetros de hielo cargando 336Kg no es precisamente sencillo y eso atrasó notablemente a los primeros grupos, la temperatura de noviembre de 1911 nunca superaba los -18°C.

El 4 de Diciembre habían llegado a la parte en que la Barrera de Ross se une al glaciar Beardmore, es decir, tierra firme, pero por una tormenta tuvieron que esperar hasta el 9 de Diciembre y sacrificar a los caballos sobrevivientes.

El 20 ascendieron los doce hombres al glaciar Beardmore, dos días después estaban en la latitud 85º 20' S y Scott hizo regresar al primer grupo de apoyo, dio instrucciones a éstos y siguieron los dos equipos restantes hacia el Sur.



El 4 de Enero de 1912 Scott eligió al equipo final, iban a ser los cinco en mejor estado, a la latitud de 87º 32' S conformó el equipo con Edward Adrian Wilson, Lawrence Oates, Henry Robertson Bowers y Edgar Evans, además de él mismo claro, Edward Evans, William Lashly y Thomas Crean volverían hacia el origen. En dicho retorno Evans enfermó gravemente de Escorbuto y tuvieron que socorrerlo en el One Ton Depot.

El grupo final logró fácilmente superar el punto máximo de Shackleton en la latitud 88° 23' S tres años antes, una semana después, a 24 kilómetros de su objetivo, se encontraron con la mayor desilusión de la expedición: la carpa de Roald Amudsen y la bandera Noruega.

El 17 de Enero de 1912, un día después, llegaban al Polo Sur, Amudsen había llegado el 14 de Diciembre de 1911. El noruego había dejado en la tienda algunas provisiones y una carta para el Rey Haakon VII pidiéndole a Scott que si la encontraba que se la llevase a su rey como prueba de que había logrado la hazaña.

Lo peor ha ocurrido. Una simple ojeada nos revela todo. Los noruegos nos han adelantado... Mañana iremos hasta el polo, y luego volveremos a la base lo más rápidamente posible.


Amudsen había sido más inteligente a la hora de preparar la expedición, utilizando sólo perros y nada de caballos, con mayor experiencia con ellos y tardó apenas 57 días en llegar, comparado con los 79 de Scott.


Selfie en el polo sur, Wilson, a la izquierda, tira de un pequeño hilo para disparar la cámara


El trágico retorno



Scott nunca desistió de su tarea geológica y geográfica, algo que seguramente le habría salvado la vida si hubiese abandonado, pero aun avanzando con temperaturas de -29°C hacia los refugios no dejaron un día de hacer sus tareas.

El retorno iba a ser más complicado porque poco a poco las temperaturas estaban descendiendo, la nieve más espesa se pegaba a los esquíes y el trineo, y la salud de Edgar Evans comenzó a deteriorarse.

Al llegar a la base del glaciar Beardmore no aguantó más su agotamiento y malnutrición, tenía una herida en una mano que no se le curaba, frostbite en varios lugares, falleció el 17 de Febrero.

Pero no era lo peor todavía, el relevo de perros que había ordenado Scott nunca había llegado, el atraso de Meares al retornar y las pocas ganas de éste de volver a los depósitos con los perros dejó desprovisto a Scott de su única salvación. Lo sabían, sabían que estaban completamente perdidos.


El refugio noruego encontrado en el Polo Sur


Oates tuvo gangrena en el pie izquierdo y eso frenaba al equipo, ya completamente desnutridos y con el peor clima registrado en años en la región, la lentitud del avance era notable.

Oates, según escribe Scott, tuvo unas últimas palabras notables "voy a salir y posiblemente me quedaré mucho tiempo" y salió de la tienda hacia el frío, hacia su propia muerte, según Scott para liberar al equipo de la carga de su lentitud y gangrena.

El acto de caballerosidad de Oates no sería suficiente, los tres supervivientes estaban a apenas 18 kilómetros del One Ton Depot cuando el 20 de Marzo una tormenta les hizo imposible seguir.

La nevizca bestial los encerró durante días hasta que la comida se acabó, ya débile, sin posibilidad de alcanzar el depósito, la última entrada en el diario de Scott cita lo siguiente:

Todos los días estamos dispuestos a partir hacia nuestro depósito a 11 millas, pero a la entrada de la tienda persiste un remolino de nieve. No pienso que podamos esperar nada mejor ahora. Perseveraremos hasta el final, pero nos estamos debilitando, por supuesto, y el final no puede estar lejos. Es una lástima, pero creo que no puedo escribir más. R. Scott. Por Dios cuida de nuestra gente.


Apsley Cherry-Garrard fue el que más se preocupó por encontrar a Scott, no quería ignorar sus órdenes pero sabía que algo estaba mal, el 4 de Marzo había llegado al One Ton Depot con dos jaurías de perros pero no encontró al líder de la expedición.



El 26 de marzo partió de nuevo, con temperaturas que ya llegaban a los -40°C, estaba convencido de que Scott había perecido pero sentía la obligación de encontrarlo mas no pudo encontrarlos.

El 29 de octubre de 1912, meses después, Atkinson partió con un nuevo equipo de búsqueda, encontraron la tienda de Scott y sus otros dos compañeros aplastada por la nieve, estaban a apenas 18km del depósito que les habría salvado la vida, encontró y leyó el diario. Recogieron todo lo que pudieron de efectos personales, erigieron un mojón sobre los cuerpos y marcaron con una cruz hecha con los esquíes.

Luego buscaron a Oates pero no pudieron dar con él, construyeron otro mojón donde suponían había muerto.



El 18 de enero de 1913 los restantes expedicionarios, que habían cumplido con todos sus objetivos científicos, embarcaron en el Terra Nova para volver, Scott había preservado en su tienda, y transportado en su agónico retorno, todas las muestras que había ido obteniendo, aun sabiendo que lo retrasaban él quiso conservarlas hasta último momento.

La expedición de Scott falló por numerosos motivos, no sólo la mala suerte que éste lamentaba en su diario, la alimentación estaba mal compuesta dejándolos con un déficit de vitamina C y de calorías, la elección de caballos de mala calidad, el mismo uso de los caballos cuando Amudsen, noruego, que conocía el frío, los había descartado completamente y un largo etcétera de combinaciones de errores que implicaron su muerte, heorica o no, pero muerte en el lugar más frío y solitario del planeta.

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Comentarios

  • Martin    

    Muy buena entrada.

    Hace poco vi una película llamada The Great White Silence. Está dirigida por Herbert Ponting, el documentalista que acompañó al equipo de Scott. La película se publicó en 1924, pero tiene las filmaciones originales de la expedición.

    En esas imágenes lo primero que a uno se le viene a la cabeza es: "No, flacos, con esos equipos no te podés mandar a caminar casi 3000 kms!!!"

    Triste el final de Scott y su equipo.

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  • Martin dijo:


    En esas imágenes lo primero que a uno se le viene a la cabeza es: "No, flacos, con esos equipos no te podés mandar a caminar casi 3000 kms!!!"


    Eran los mejores equipos de la época, me imagino.

    Cuantos exploradores que dejaron su vida para ampliar las fronteras de lo conocido y actualmente es subirse a un avion y dar la vuelta al planeta.

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  • Marito    

    Martin dijo:


    Hace poco vi una película llamada The Great White Silence. Está dirigida por Herbert Ponting, el documentalista que acompañó al equipo de Scott. La película se publicó en 1924, pero tiene las filmaciones originales de la expedición.


    genial, ya tengo peli para el finde

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  • Bruno    

    Conmovedora historia. Los errores en un clima tan hostil se pagan caros. El frío no tiene misericordia.

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  • Matias    

    Sniff, sniff.

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  • Matias dijo:

    Sniff, sniff.


    estaba pensando que tan pocos comments podría llegar a ser porque la historia es más triste que la mierda para aquellos que nos gusta la exploración, pero bueno, así fue

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  • nacho    

    Conocía la historia, aunque medio por arriba, porque hace como 20 años en el auto de mi viejo había un cassette de Mecano que tenia una canción que relataba la historia (Héroes de la Antártida https://www.youtube.com/watch?v=QlG-9rl7H4w) y lo escuchábamos siempre que viajábamos. No por ser fans de mecano sino porque siempre nos olvidábamos de llevar algún otro cassette. Encima era de cromo así que no se gastaba nunca jajajaj

    no hubo laaaaaaaaaaaapiiiidas, si hubo plaaaaaaaaaaaaatiiica...

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    • Revisado: 01/12/2015 - 16:00:40
  • Romina    

    Es triste la historia.
    RE triste.
    Por eso no hay comentarios.

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  • La historia de Shackleton tambien es muy buena, se comía los perros.

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  • Mauro    

    La historia de Shackleton, si, se comieron a sus perros pero tu comentario parece de crónica.

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  • Mauro    

    https://www.youtube.com/watch?v=sgh_77TtX5I&list=PL-lvP9vEiyjyB2BNTh92d605g3gjertQ7

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  • Tomás    

    Hola. Es una historia apasionante. La competencia entre Amundsen y Scott, la época en la que sucedió, todo. Tengo una tienda online de camisetas con una sección dedicada a los Exploradores Polares, y entre ellas una de las camisetas es la fotografía que tienes puesta de la tumba de Scott, Wilson y Bowers. Os invito a que le echéis un vistazo. Ya me diréis a ver qué os parece, esa y el resto de camisetas. La dirección es:

    http://www.perezoshop.com/tienda/camisetas/tumba-de-scott/

    Un saludo a todos los amantes de las expediciones... Tomás.

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