Iba a dejarte un interesante comentario cuando vi encima de la caja de texto el boton con la palabra "Negrit*" y me ofendí muchísimo.
Los ofendiditos preventivos
Entre todas las mañas que se le han pegado a los jóvenes hay una de la herencia post-woke que los hace quedar como los más flojos de todas las generaciones: la ofensa preventiva.
¿De qué se trata? Pues bien, hay dos modalidades, una es cuando no entienden algo y otra es cuando no entienden algo hacia un tercero, en ambos casos la única opción que encuentran es ofenderse.
Pero ¿no es que no lo entienden? Por eso hablo de "ofensa preventiva" 😁
Esta generación tan débil mental ha sido educada por la mía para convertirse en los seres más cobardes, pusilánimes e hipócritas que la educación occidental podía crear, una de las características maravillosas que tienen es la ofensa.
Hay una creencia entre ellos de que la emocionalidad expresada como ofensa es algo que eleva y dictamina derechos, un ofendido tiene, de la nada, una cantidad de cuidados y derechos por sobre los no-ofendidos, hay que tratarlo de forma especial, bajar el tono de la voz, preparar algodones, aliviarle el "sufrimiento" de haberse sentido ofendido.
Esto singifica que, con tal de aprovechar ese especial tratamiento, todo los ofende porque si siempre están ofendidos por algo algún otro sentirá "culpa" y los tratará de forma especial.
Como se imaginarán soy, junto con ustedes, de esos que nos pasamos la "culpa" impuesta bien por la raja del trasero.

Me ofendo porque no entiendo
Vamos con el primer caso, el ofendidito por incomprensión.
Escenario: entra el sujeto a un bar, en una mesa se están riendo de algo, un chiste, una broma, un código interno, sujeto no lo entiende, se ofende porque presupone que es algo en su contra (el ofendidito sufre de síndrome de protagonista, siempre).
Ahora todos están en deuda con él, lo han ofendido, puede subirse al padestal del ofendido, le deben disculpas porque él no entendió el chiste, de qué se reían o simplemente no pudo entenderlo por su bajísimo IQ y capacidad nula de pensamiento individual.
Me ofendo porque eso podría haber llegado a ofender a otro
La derivación del ofendidito por incomprensión es un caso más paradigmático todavía, la ofensa preventiva de algo que no estaba dirigido a uno.
Escenario: entra sujeto al bar, de una mesa a la otra uno le grita a otra persona "eh, negro! culiao! lo tuyo no es pelada, es flequillo asintomático", automáticamente no sabe qué hacer, cómo reaccionar, su análisis semántico roto de años de escuelita copito de nieve detecta los keywords imposibles de evitar.
Le dijo "negro", racismo, le dijo "culiao", homófobo, le dijo "pelado", obviamente está "atacando su alopecía juzgando el cuerpe y su decisione", explota en ofensa.
Pero ¿Qué lo ofende? Pues bien, la posibilidad, la probabilidad de que el afectado se ofenda, no el hecho de que haya sido ofendido.
Según su sistema de creencias DEBE ofenderse todo el mundo, porque así le enseñaron en la escuelita para generaciones ansiosas, ¿Cómo es que nadie se ofende en el bar? Le explota su mente sectaria, no lo puede entender.

Los ofendiditos valen verga
Una cosa hay que entender, es toda una generación con la mente podrida, no van a desaparecer, pero hay que darles el valor que realmente tienen: ninguno.
No todos son así, no todos son "sensiblitos" y muchos ya están aprendiendo que el mundo no tiene nada que ver con la mentira que les inculcaron, que es cruel, despiadado, pero, por sobre todas las cosas, no le importan tus sentimientos.
Como decía Stephen Fry, la "ofensa" es entendida como una especie de acción que otorga derechos cuando, en realidad, es tan sólo un llanto, la ofensa no es respetable. Si algo te ofende ¿Y qué? Eso sucede dentro tuyo, sos vos el que se ofende.
La realidad es más bien simple, el "ofendidito" nunca tiene la razón, no porque no lo ofenda realmente algo, posiblemente se sienta así, sino porque la "ofensa" no es razón, es simple emocionalidad tratando de encubrir la realidad, los hechos, lo que sucede delante suyo.
Por eso siento hasta un pecaminoso placer oculto en ofender a ofendiditos, no en ofender a cualquiera, no me gusta hacer sentir mal a nadie, pero a aquellos fascistas (porque eso son) que tratan de bloquear todo pensamiento, expresión o idea por el mero hecho de ser detonadores de sus emociones, ah, no, contra ellos guerra, siempre, jamás ni un paso atrás en esa batalla.
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Comentarios
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Esto es aún peor cuando es institucionalizado. Como cuando Edinson Cavani le dijo "Gracias, Negrito" a un amigo que lo felicitaba por un gol en Instagram y la FA (la AFA inglesa) le puso una multa de £100.000.
Esto es ya hacerse los que se ofenden por un tercero para que no los puteen los ofendidos solidarios por las redes sociales.
Yo siempre explico a los que se les ocurre que hay que hacer leyes contra ofensas (como blasfemia) que el que determina siempre la ofensa es el ofendido. Es decir que si haces una ley así el "ofendidito" siempre va a tener la capacidad de decir que cualquier boludez lo ofende y por ende es un crímen.
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siempre salta este caso donde se ofenden porque en los crayones tiene la palabra Negro en Español (y Noir en Francés, además de Black)
