Desconocía la existencia de los distintos formatos de almacenamiento que hubo entre los disktette de 3,5 y los cds. A los discos zip los conocí de oído y alguna que otra foto, pero jamás tuve uno en la mano.
En secundaria en los 90´, en la escuela usábamos los disktette de 5 1/4 y luego pasamos a los diskette de 3,5".
Y ya en el 2000 me compre mi propia compu. Recuerdo que traía una bahía para Zip drive, pero jamas le instale una. Directamente tenia y usaba los cd roms
El ocaso de los discos Zip
Ustedes eran jóvenes, pero solíamos copiar juegos y programas enteros en diskettes de 1.44Mb, o 1.2Mb! o menos también, el tema es que los floppy de 3.5" y 1.44Mb duraron mucho tiempo sin un reemplazo.
Justo antes de la llegada del USB y los pen drives, de los CD-ROMs y las grabadoras, hubo un gap de tiempo durante el cual una empresa dominó el mercado y un formato nefasto se ganó el odio temperamental de todos: los discos Zip.
Eran los 90s, seguíamos moviendo información crucial con diskettes de mierda, se rompían a cada rato, eran tan falibles que nadie podía confiar en una copia, si había algo importante que mover, era en tres o cuatro diskettes, uno nuevo si era posible.
El medio más común, más económico y difundido, era una porquería y nadie daba pie con bola para encontrar un formato sustituto que demostrara ser el futuro.
Y así como VHS siendo muy inferior le ganó a BetaMax, en el caso del reemplazo del diskette había otras opciones, pero la que ganó no era precisamente perfecta.

Los rivales para reemplazar el Floppy
Muchas tecnologías y diversas marcas intentaron reemplazar el disco de 3.5", la mayoría en los 90s lo que le dio muchos años de vida a ese diskette nefasto que llevaba reinando desde principios de los 80s.
Entre los formatos más memorables se cuentan el SuperDisk de 1996, una idea de 3M y su división Imation fabricado por Matsushita (Panasonic), el SuperDisk respetaba la herencia completa del 3.5" no sólo siendo compatible hacia atrás, sino que usando ese mismo formato permitía unos 120MB, casi cien veces el disco al que venía a reemplazar.

La idea de hacerlo compatible hacia atrás era un excelente gancho para que no dejara a los usuarios ocupando más espacio por discos diferentes, pero eso agregó complejidad.
Dos sets de cabezales hacían el trabajo, uno el "Legacy", el otro el moderno que usaba un disco diferente, era caro y no muy rápido y eso no le sirvió demasiado. El formato era magneto-óptico donde un sensor LED alineaba constantemente el cabezal en unas pistas visibles en el disco achicando el área de escritura de 187.5μm a unos 18.8μm, este formato permitía unas 777 pistas por lado, 36 a 53 sectores por pista. Suena perfecto, pero no lo era y tuvo un poco de éxito, pero no demasiado.

Por otro lado estaba el SyQuest SparQ, ellos apuntaron a un cartucho gigante con un plato de disco, para mi la menos elegante de las ideas, llegó al mercado en 1997 y en alguna forma es muy parecido al Jazz de Iomega, pero con 1GB de almacenamiento y más barato que un disco Zip uno diría ¡Hey! El ganador? Pero no.

La baja calidad de algunos discos rompían las disketeras, si uno volvía a intentar usar ese disco roto en una disketera nueva, la rompía tambíen, eso los hundió bastante en el mercado, no eran confiables.
SyQuest también creó la EZ 135 Drive, similar en idea al disco Zip, con 135Mb, más rápido, más capacidad, pero no era compatible con los SparQ y para cuando llegó al mercado ya era tarde.
Existieron otros sistemas como el Orb Drive, el Caleb UHD144 y en particular el Sony HiFD, que como se imaginarán seguro que era un diskette hermoso y funcionaba bien, pero todo lo que hacía Sony en esa época era para matarlos.
Al igual que con todos sus formatos propietarios siempre pasa algo, este magneto-óptico era de Sony y Fujifilm, llegó tardísimo, 1998, 200Mb de capacidad, compatible con 3.5", leía y escribía diskettes viejos al igual que el SuperDisk LS-120, durante ese año los analistas decían que iba a arrasar con el mercado de diskettes.
Pero no, una vez más algo fallaba, esta vez eran los sistemas, no sólo los crashes, fallas durante lectura/escritura, la tasa de transferencia bajaba a casi cero por segundos, se volvían inusables y Sony hizo un recall de todos los productos para relanzarlo en 1999.
Para ese año llegaron con concetor USB, pero nadie quiso saber nada de los HiFD por la mala fama conseguida, había otros rivales mucho mejor posicionados, ya era tarde, demasiado tarde.
Iomega Zip Drive
Aquí retomamos la historia del que sí acertó, aunque su producto era mediocre, pudo con todos estos problemas.
Con la ventaja de aparecer en 1995, antes que el resto, el disco Zip y su disketera Zip Drive llegaron en el momento justo con un producto medianamente aceptable.
100MB, menos que los 120MB del LS-120 o los 200MB del HiFD, pero años antes, con un conector SCSI o Paralelo (no existía el USB en ningún lado), cubrió el nicho de necesidad muy rápidamente.
El disco era grande, incompatible con un 3.5", un poco más grande, mucho más grueso, daba la impresión de ser resistente y funcionaba. El hecho de reemplazar 80 diskettes era una maravilla, y fue un furor en agencias de publicidad e imprentas. Imaginen poder mover todo el trabajo con un cadete sin tener que llevar un disco rígido a cuestas!
El disco opera muy similar a un disco rígido, como si el diskette fuese uno de los platos del disco y el cabezal esté en la diskettera, en vez del sistema usado por las de 3.5", hubo compromisos, la velocidad era muy menor, al comienzo la velocidad de transferencia máxima era de 1.4 MB/s, pero eso si tenías una interfaz SCSI buena, con el conector paralelo, el mismo de la impresora, podía ser traumático, 50 kB/s , pero... saben qué? Era lo mejor que teníamos para archivos grandes!
Comparativamente el tiempo de búsqueda (seek) era de 28ms contra los 200 ms de un diskette, y la tasa de transferencia de estos era paupérrima, 16 kB/s, así que desde 50 en adelante éramos felices.
De los productos de Iomega este era el primero que apuntaba a un público más masivo, los anteriores eran discos parecidos, pero para ambiente corporativo, a un precio de USD 200 era muy accesible para pequeñas empresas y usuarios privados, mi queridísimo Cattel tenía una y la usamos en la facultad para mover cosas varias veces.
Hubo versiones IDE, ATAPI, USB 1.1, 2.0, la paralela IEEE 1284 , IEEE 1394 Firewire para las Macs, SCSI y la "Plus" que combinaba el SCSI y el paralelo.
La empresa fue creciendo mucho y hasta comprando rivales, los discos de 100Mb dieron paso a los de 250MB y luego hasta 750MB. Pero no todo es cuento de rosas, lo que subió debía caer y el Zip Drive tenía un problema, varios problemas.

El click de la muerte
Los que leyeron hasta aquí y fueron usuarios de los discos Zip conocían ese ruidito nefasto, cuando un disco Zip "moría" se iban con él recuerdos, trabajos, tiempo y salud mental. No había vuelta atrás.
Las unidades eran de desalinear las cabezas luego de cierto uso (especialmente porque eran portables, así que andá a saber los golpes que podían, y no debían, recibir ). Según Iomega menos de 1 de cada 200 sufría eso, yo diría que mucho más por lo famoso que fue el "Click of Death" y cómo los discos Zip popularizaron el término.
La propensión a esa falla y la aparición del CD-ROM barato comenzaron el inevitable declive de la idea. En 1998 hubo una acción de clase legal contra la marca por los problemas del click.
De 1999 a 2003 las ventas cayeron cada vez más, la gran mayoría ante el inevitable crecimiento de los CDs, era fácil conseguirlos, toda PC venía con una lectora, así que tener una grabadora era hasta un potencial generador de ingresos y... nadie tenía un Zip Drive en la PC, era algo de nicho en agencias, se usaba para trabajar, pero no para guardar las fotos de tu familia. Era demasiado inseguro para eso.
Otro día hablaremos de la inseguridad de los CD-ROM, pero en ese momento no las conocíamos, combinado a que los CD vírgenes pasaron a ser mucho más baratos por unidad, almacenar 650MB y poder leerse a velocidades alucinantes para la época, los Zip estaban fritos.
La compañía funcionó hasta 2008 cuando fue absorbida por EMC Corporation y Lenovo, habían vendido más de 410 millones de dispositivos de almacenamiento, pero la era del CD les trajo muchos competidores nuevos y su ZipCD no alcanzó, era una grabadora externa como cualquier otra más barata.
La estandarización le ganó al rey de los formatos propietarios.
PS: también tuvieron el "PocketZip" que me parecía genial aunque estúpido 😁
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Comentarios
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Ser Gen X y profesional del diseño en los 90s significaba tener estos cosos, yo mismo tuve los de 100 y 250 mb. En esa época y momento tenía mucho sentido, ahí comenzaban a asomar las grabadoras de cd pero tras de caras no eran muy confiables, por cada disco que se grababa bien había otro que no, las interfaces SCSI no siempre eran de fiar en la transferencia, en fin… por ahí del 98, la primera Mac que pude comprar con mi trabajo venía con un zip drive incorporado. Y ahora ya no recuerdo cuando fue la última vez que grabé un disco de nada, terminamos usando otras cosas casi sin darnos cuenta.
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Tengo guardada una zipera para puerto paralelo a la que en su momento le di mucho uso, hasta tenía una instalación comprimida de Windows 98. Hace un tiempo la puse a la venta en la Feria Ciruja sin éxito, calculo que en cualquier momento se la lleva el ropavejero.
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Con mi primer sueldo me compré una zippera y llegué a tener 11 discos Zip con archivos. Fue glorioso pasar de 140 diskettes a 2 Zip.
Tenía la versión con cable pararelo y un diskette para instalar el drivers. Si bien yo lo usé más como backup (y funcionó perfecto), mi hermano hizo medio secundario llevando la zippera entre casa, la escuela y los amigos, cargando los trabajos prácticos en un solo disco. Nunca falló ninguno y tampoco la máquina, una rareza total.
Estuve tentado de comprar la lectora interna pero terminé instalando una grabadora de CD. Pasé los 11 Zip a dos CD y quedó guardado, era más barato grabar CDs incrementales que andar con los Zip.
Todavía tengo la máquina, ignoro si funciona porque necesita de un transformador de 110V y un adaptador paralelo-USB que no tengo.
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Yo los odiaba
Como contás, durante algunos años fue una "buena" solución. Y digo "buena" con comillas porque estaba llena de problemas. Fallaban bastante, tanto los zip y como los drives. Pero durante un tiempo era una buena (o la única) alternativa para transportar bastantes archivos... y mejor y más rápido que ir con varias cajas de diskettes, aunque casi siempre tenías que llevar también una unidad zip externa, porque la otra parte seguro no tenía la unidad. El grave error es cuando alguien la usaba como backup, o que copiaba algo sin tener otra copia. Grave error. Ahí el muy hdp se daba cuenta, fallaba y perdías todo. Era una solución atada con alambre, que sirvió para cubrir un nicho durante un tiempo, pero siempre estabas cortando clavos, nunca sabías cuándo iba a fallar (y sin duda sería en el peor momento, como bien dicen las Leyes de Murphy).
Una buena diskettera con buenos diskettes era mucho más confiable que los zip drives, más allá de sus limitaciones abismales, y eso es mucho decir.
