Quisling de político a insulto

Normalmente hacemos chistes sobre los nombres de los políticos y tratamos de usarlos a modo de insulto, pero hay un par que realmente lo lograron y trascendieron, podemos citar a Hitler pero hay uno que no es tan conocido por nuestras tierras pero que se transformó en una palabra por sí mismo: Quisling.

Probablemente lo encuentren mencionado en algún texto en inglés, donde se usa más seguido, el otro día me lo encontré a Dr.House nombrándolo, lo gracioso de la escena es que se quejaba porque "tenía que explicar cosas como esta" :D y es que realmente, ya nadie se acuerda del origen de la palabra Quisling. Y como al verlo en la tele recordé que yo sí sabía quien era, pues bien, al menos no hubiese quedado tan mal con House pero ¡es hora de contárselo al resto!

Vidkun Abraham Lauritz Jonssøn Quisling era un político noruego con muy poca suerte, no había logrado ni ganar un escaño pero en 1940 los nazis invadieron Noruega y Quisling aprovechó el momento para hacer un golpe de estado pro-nazi y hacerse del poder.

Lo tuvo, de hecho, de 1942 a 1945 fue el "Ministro Presidente" de Noruega en un gobierno totalmente colaboracionista y anti-patriota, era el traidor número uno de toda Noruega y eso no le hizo cosechar muchos amigos que digamos. También aportó a la "solución final" del gobierno de la Alemania Nazi, así que tenía todo para que en 1945, al ser juzgado, no le fuese muy bien.

Y no, no le fue, acusado de asesinato y alta traición fue ejecutado el 24 de Octubre de 1945 en la fortaleza Akershus de Oslo por un pelotón de fusilamiento, de ahí en más su nombre fue sinónimo de traición.

Desde ese momento cuando alguien te dice que sos un Quisling te está diciendo, claramente, que sos un vendido y un traidor, que por un poquito de poder cagaste a tus amigos o socios, eso es ser un Quisling.

Cuando en Argentina inventamos el "Borocotazo" en realidad Borocotó también era un Quisling, ya había una palabra para definirlo, bueno, no en nuestro idioma, pero si hubiese sido en un país de habla inglesa o escandinava, seguro lo llamaban así.

En los EEUU tienen otro caso, el de Benedict Arnold, un americano que cambió bando de los ejércitos revolucionarios a los británicos porque lo estaban acusando de varios casos de corrupción y algunas cagadas menores. El mismo Benjamin Franklin escribió sobre él "Judas sólo vendió un hombre, Arnold tres millones" y cosas así, su nombre fue sinónimo de traición durante muchos años en ese país.

¿Cuantos otros Quisling conocemos?

Otros posts que podrían llegar a gustarte...

Comentarios

  • Gustavo    

    El primero que se me ocurre es Cobos que traicionó a los Radicales para ser vice-presidente, y después traiciono a la compañera de fórmula (guste o no si estás en un bando y votas en contra es traición), y ahora volvió al radicalismo pero seguro que si se puede colar en algún lado traiciona de vuelta.

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Quisling a su vez era un Filmus (no había logrado ganar ni un solo escaño) :D

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Gustavo dijo:

    El primero que se me ocurre es Cobos que traicionó a los Radicales para ser vice-presidente, y después traiciono a la compañera de fórmula (guste o no si estás en un bando y votas en contra es traición), y ahora volvió al radicalismo pero seguro que si se puede colar en algún lado traiciona de vuelta.


    es verdad, Cobos entra perfectamente como Quisling


    Flavio Figueroa dijo:
    Quisling a su vez era un Filmus (no había logrado ganar ni un solo escaño) :D


    bueno, Filmus al menos terminó como senador, ta bien que por ir en la lista de prepo, no se si por su imagen precisamente :D

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • ami    

    ¿Manuel José García Ferreyra? Que firmó el acuerdo preliminar con el Brasil durante la guerra y por la cual les entregábamos la soberanía de la provincia oriental ¿cuenta?

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Aca en Chubut lo tenemos a Martin Buzzi, el de Chubut. Que llego al poder gracias a Das Neves (opositor a Cristina) y a los tres dias se volvio kirchnerista. todavia guardo calentura que tengo por meterle el voto a ese panqueque!

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Joselo    

    A mi se me ocurre Agustin Rossi que en vez de responder a los intereses de su provincia, responde a raja tabla lo que dicta la presidente. Por algo en Santa Fe nadie lo quiere.

    Gustavo dijo:

    El primero que se me ocurre es Cobos que traicionó a los Radicales para ser vice-presidente, y después traiciono a la compañera de fórmula (guste o no si estás en un bando y votas en contra es traición), y ahora volvió al radicalismo pero seguro que si se puede colar en algún lado traiciona de vuelta.

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • juank    

    Acá hubo muchas ratas en este decenio que se cambiaron de barco con tal de seguir boyando, tenemos por un lado los radicales K, mas recientemente los intendentes que se pasaron al massismo; y en general los peronchos suelen desairar a sus amos cuando empiezan a languidecer, no sea cosa de quedar pegados a la fiesta que ya pasó.

    Son tantos que ninguno se destaca.

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Zizka    

    Como siempre, muy buenos tus posts. Igualmente creo que hay cosas que no se pueden comparar. Coincido con la mayoría de acá en encontrar aborrecible a Cobos y demás ejemplares de la política local. Sin embargo, no creo sinceramente que puedan compararse sus "traiciones" a las de Quisling, Arnold, la de Efíaltes o la de Bessos.

    Si bien yo mismo uso muchas veces el termino Quisling para referirme a alguna panquequeada indignante, me pregunto hasta que punto hay parangón.

    Denis Jeambar e Yves Roucaute escribieron un libro de teoría política llamado "Elogio de la traición". Alguna vez el viejo Cafiero lo recomendó públicamente y todo. Ese texto defiende la tesis de que las traiciones del nivel en que nos estamos refiriendo (o sea, no darse vuelta en un batalla, o hacer la gran Darlan) han servido para que regímenes (constitucionales o no) que estaban en profunda crisis pudieran dar lugar a una transición o un cambio de rumbo que, de otra manera, hubiera sido mucho mas traumatico y hasta sangriento.

    Repito, Cobos es un tipo que detesto con todo mi ser, de la misma manera en que desprecio a Borocotó (que desapareció politicamente hablando) pues saltó el tapial sin que hubieran cambiado las condiciones en las que fue elegido. Pero sería bueno debatir hasta que punto es lo mismo abrirse y crear un bloque unipersonal o entregarse y empezar a comandar un ejército nazi en la URSS, como hizo Vlassov.

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Zizka dijo:

    Como siempre, muy buenos tus posts. Igualmente creo que hay cosas que no se pueden comparar. Coincido con la mayoría de acá en encontrar aborrecible a Cobos y demás ejemplares de la política local. Sin embargo, no creo sinceramente que puedan compararse sus "traiciones" a las de Quisling, Arnold, la de Efíaltes o la de Bessos.

    Si bien yo mismo uso muchas veces el termino Quisling para referirme a alguna panquequeada indignante, me pregunto hasta que punto hay parangón.

    Denis Jeambar e Yves Roucaute escribieron un libro de teoría política llamado "Elogio de la traición". Alguna vez el viejo Cafiero lo recomendó públicamente y todo. Ese texto defiende la tesis de que las traiciones del nivel en que nos estamos refiriendo (o sea, no darse vuelta en un batalla, o hacer la gran Darlan) han servido para que regímenes (constitucionales o no) que estaban en profunda crisis pudieran dar lugar a una transición o un cambio de rumbo que, de otra manera, hubiera sido mucho mas traumatico y hasta sangriento.

    Repito, Cobos es un tipo que detesto con todo mi ser, de la misma manera en que desprecio a Borocotó (que desapareció politicamente hablando) pues saltó el tapial sin que hubieran cambiado las condiciones en las que fue elegido. Pero sería bueno debatir hasta que punto es lo mismo abrirse y crear un bloque unipersonal o entregarse y empezar a comandar un ejército nazi en la URSS, como hizo Vlassov.


    creo que justamente Quisling es aplicable aun para casos pequeños. Si lo pensás la palabra "Traición" tiene la misma fuerza de significado y la usamos hasta para cuando el árbitro nos cobró mal un penal, es que la palabra incluye la indignación del afectado, creo que por eso Quisling aplica.

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Zizka    

    Fabio Baccaglioni dijo:

    Zizka dijo:
    Como siempre, muy buenos tus posts. Igualmente creo que hay cosas que no se pueden comparar. Coincido con la mayoría de acá en encontrar aborrecible a Cobos y demás ejemplares de la política local. Sin embargo, no creo sinceramente que puedan compararse sus "traiciones" a las de Quisling, Arnold, la de Efíaltes o la de Bessos.

    Si bien yo mismo uso muchas veces el termino Quisling para referirme a alguna panquequeada indignante, me pregunto hasta que punto hay parangón.

    Denis Jeambar e Yves Roucaute escribieron un libro de teoría política llamado "Elogio de la traición". Alguna vez el viejo Cafiero lo recomendó públicamente y todo. Ese texto defiende la tesis de que las traiciones del nivel en que nos estamos refiriendo (o sea, no darse vuelta en un batalla, o hacer la gran Darlan) han servido para que regímenes (constitucionales o no) que estaban en profunda crisis pudieran dar lugar a una transición o un cambio de rumbo que, de otra manera, hubiera sido mucho mas traumatico y hasta sangriento.

    Repito, Cobos es un tipo que detesto con todo mi ser, de la misma manera en que desprecio a Borocotó (que desapareció politicamente hablando) pues saltó el tapial sin que hubieran cambiado las condiciones en las que fue elegido. Pero sería bueno debatir hasta que punto es lo mismo abrirse y crear un bloque unipersonal o entregarse y empezar a comandar un ejército nazi en la URSS, como hizo Vlassov.


    creo que justamente Quisling es aplicable aun para casos pequeños. Si lo pensás la palabra "Traición" tiene la misma fuerza de significado y la usamos hasta para cuando el árbitro nos cobró mal un penal, es que la palabra incluye la indignación del afectado, creo que por eso Quisling aplica.



    Entiendo tu punto y es comprensible. Pero a lo que apunto es, si realmente se puede tildar de Quisling (sabiendo que quizás yo lo he hecho) a un tipo que se cambia de partido político. Una cosa es entregar Noruega a los nazis y otra cambiar el numero de lista.
    No lo estoy diciendo para llevar la contra, sino como ejercicio filosofico

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Lelale    

    Che, hasta ahora nadie dijo nada sobre Patricia Bulrich....

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • Zizka    

    Lelale dijo:

    Che, hasta ahora nadie dijo nada sobre Patricia Bulrich....


    ¿Vos crees que alguien, quien sea, puede sentirse traicionado por P. Bullrich?.

    Es como sentirse traicionado porque el mosquito que tenias sobre tu piel terminó picandote.

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:
  • PabloA    

    Parece que nadie menciona a Sir Lord Sebastian Veron! God Save the Queen...

    • Responder
    • Citar
    • Comentado:

Deje su comentario:

Tranquilo, su email nunca será revelado.
La gente de bien tiene URL, no se olvide del http/https
Para evitar bots, si se tardó mucho en leer la nota seguramente no sirva y tenga que intentar dos veces

Negrita Cursiva Imagen Enlace


comentarios ofensivos o que no hagan al enriquecimiento del post serán borrados/editados por el administrador