El quinto poder

Hace unos días, a la vera de un semáforo, me compré la Hecho en BS.AS de este mes y hoy a la mañana vine en el subte leyendo una excelente nota de Marcela Turati.
Se trata de una entrevista a Ignacio Ramonet y su visión acerca del rol de los medios con la cual coincido plenamente. Y habla de un Quinto Poder ciudadano que controle al Cuarto Poder que constituyen los medios, algo -agrego yo- que se parece bastante a los blogs como fuentes independientes de información y hasta "observatorios".

... la globalización tiene como tentación mercantilizarlo todo y la información es esencialmente una mercancía por estos mega grupos de comunicación que han aparecido en la segunda mitad de los años 90, que son grupos que poseen muchos medios de prensa escrita, radios, televisiones, Internet y muchas más cosas, como música o equipos deportivos.
La nota original aquí, o su copypaste correspondiente a renglón seguido...

UPDATE: como buen medio que se precie de tal recibí presiones del webmaster para incluir, al final de la entrevista, un ejemplo reciente del tema apriete y opinión independiente.

ENTREVISTA A IGNACIO RAMONET Por Marcela Turati

Llegó el momento de regular a los medios de comunicación pues traicionaron su objetivo de defender a los ciudadanos y se convirtieron en perros guardianes del orden establecido, diagnostica el intelectual hispanofrancés Ignacio Ramonet. En cada foro que pisa lanza esa idea, antecedida por su denuncia de que el Cuarto Poder ya no es un contrapeso de los poderes que decía vigilar, porque cínicamente se entregó a ellos y abandonó las causas ciudadanas.
Esta afrenta soltada a rajatabla y de cara a los propios medios se oye como algo no propio para un periodista y respetable teórico de la comunicación cuyos libros son obligatorios en facultades de periodismo. Pero es de esperarse viniendo del director del rotativo francés Le Monde Diplomatique, el mensuario de referencia para quienes se oponen al pensamiento único y desean una globalización de otro tipo.
Según su diagnóstico, los grandes medios envenenan el espíritu de sus consumidores, provocan una intoxicación masiva, roban la esperanza general, difunden ideas contrarias a la sociedad y traicionan su misión de aliados de los ciudadanos y correctores de los disfuncionamientos de la democracia. En lugar de ello, reclama, se convirtieron en vigilantes del orden establecido y propagandistas del decálogo neoliberal.
Por ello propone la ecológica tarea de separar la información de la marea negra de mentiras intoxicantes con la que llega mezclada. El filtro propuesto para esa descontaminadora tarea es crear otro poder que vigile al “súper poder mediático”. Un Quinto Poder Ciudadano.
"La creación de un observatorio de medios es mi propuesta para disponer de un arma única, masiva, efectiva. En vez de crear una ley de regularización de los medios, que es discutible, los ciudadanos tienen que organizarse para ser vigilantes de la información", explica el intelectual que imparte clases en universidades de España, Francia Rusia y asesora a la ONU.
Su propuesta parte de una premisa básica: la información es un bien común público y, por ello, su calidad no puede estar garantizada únicamente por dueños de medios. Muchos menos, cuando éstos consideran a la información como mera mercancía.
Esta idea que presentó en sociedad en el 2002 —en el Foro Social Mundial, del que es uno de los ideólogos— la concretó meses después. Y hoy, con poco más de tres años de vida, el Observatorio Ciudadano de Medios (o "Media Watch Global") es el experimento viviente con el que pretende demostrar que, a través del control ciudadano, una prensa orgánica es posible.

—¿Cómo fue que los medios dejaron su papel de guardianes de los ciudadanos y pasaron a ser guardianes del orden establecido? ¿Cómo abandonan su papel de Cuarto Poder?
IGNACIO RAMONET—La idea del Cuarto Poder es una invención de los intelectuales franceses de finales del siglo XIX cuando, utilizando la opinión pública, se consigue detener una decisión gubernamental importante. Es lo que se llamó el caso Dreyfuss, cuando el escritor Emile Zolá publicó en la primera plana de un periódico un artículo titulado “Yo acuso”, para acusar al gobierno, de haberle mentido a la nación haciendo un proceso a un oficial del ejército por traición a la patria cuando en realidad lo estaban juzgando prácticamente por ser judío.
O sea, denunció un antisemitismo de Estado, pues él no era culpable de traición. Esto crea una polémica nacional, el gobierno tiene que ceder y el hombre sale de la cárcel.
Los poderes tradicionales son el Legislativo, Ejecutivo y Judicial, esos eran los tres poderes para que pudiera funcionar la sociedad de manera armoniosa y libre.
Cada uno de esos poderes puede funcionar pero puede cometer errores. Hay miles de casos en que los tribunales condenan a inocentes o se hacen leyes discriminatorias, aún en las democracias.
¿Quién puede denunciar esto cuando el gobierno que toma esas decisiones es democrático? El poder de los medios, el poder de la información: es el Cuarto Poder, que es un contrapeso a los poderes en el marco democrático, o es también un corrector de una especie de abuso estructural de la cuestión.

—¿Y cómo fue que los medios de comunicación pervirtieron su misión?
IR—Aunque nunca hubo una edad de oro del periodismo, en la que los periodistas eran magníficos o la prensa estupenda, sí podemos decir que hubo una época en que
muchos periodistas pensaban que dentro del marco de lo que siempre ha sido un negocio, había un proyecto cívico. Y algunos periódicos lo hicieron.
Repito: siempre ha existido prensa de mala calidad, pero siempre ha existido a la vez una prensa con aspiraciones más constructivas, de construir no sólo opinión pública, sino construir sociedad.
Con el avance actual de la globalización, la globalización tiene como tentación mercantilizarlo todo y la información es esencialmente una mercancía por estos mega grupos de comunicación que han aparecido en la segunda mitad de los años 90, que son grupos que poseen muchos medios de prensa escrita, radios, televisiones, Internet y muchas más cosas, como música o equipos deportivos.
Aparecen estos grupos como actores de la globalización y su proyecto es puramente de rentabilidad, el mero objetivo de la prensa, para ellos, es ganar dinero. Y todos han copiado este modelo.

—¿Cuál es la ideología que difunden estos grupos periodísticos? IR—El Cuarto Poder como contrapoder ya no tiene sentido. Todos ellos difunden
esta idea de que el neoliberalismo es bueno para todo: las privatizaciones, la apertura de las fronteras, la idea de que hay que reducir al Estado, los impuestos y las tasas, desaparecer sindicatos, privatizar la salud y la escuela y todo el sistema cultural; que la cultura no debe ser ayudada por el Estado, etcétera.
Todas estas ideas, que son los diez mandamientos de la globalización, están defendidas por todas estas corporaciones.
Siguiendo con el Cuarto Poder, ese poder se ha añadido a los poderes tradicionales. Antes el ciudadano podía estar oprimido por los otros tres poderes, pero hoy la prensa pasa a ser un opresor más en la medida que no le da buena información, le da una información que puede ser mentirosa o que puede tener un interés que no toma en cuenta el interés del ciudadano.
La manera más común de no respetar la verdad que tienen los periódicos, no es mintiendo, es sólo ocultando la verdad, no dando la noticia. El ocultamiento es una forma bastante frecuente.

—Entonces, ¿si antes los medios recibían “línea” del gobierno, ahora reciben una “línea” empresarial?
IR—-Es la línea de la empresa, exacto. Ahora los medios defienden el patriotismo de la empresa no el patriotismo del gobierno. Se ha pasado de una dependencia a otra dependencia. Pero el problema es que antes, la otra dependencia era conocida.
Ahora se dice que la prensa es libre pero se ha pasado de una dependencia del poder político a una dependencia del poder económico.

— Es cierto que ahora cualquiera puede ‘pegarle’ al gobierno sin consecuencias.
IR—Para mí es la prueba de que hemos cambiado de época, porque al verdadero poder nunca se le toca y siempre es muy peligroso tocarlo. Lo que ocurre actualmente es que hemos cambiado de centro de poder. Los gobiernos tienen mucho menos poder hoy que el que tenían antes, porque el poder lo tienen las empresas. En el marco de la globalización, el poder número uno es el económico.
¿Cómo lo podemos ver? Porque el poder mediático se pasa la vida atacando al poder político, tirándolo por los suelos, tratándolo de corrupto, de vendido, de inepto. Pero nadie toca al poder económico, al contrario, todos los medios están haciendo el elogio
todos los días de la globalización. ¡Es la prueba!
El primer poder es el poder económico, el segundo es el mediático y sólo el tercero es el político.

—¿Cómo nos envenena la prensa?
IR— Es equiparable con la alimentación. Por una parte tienes en los países desarrollados una variedad de productos que no había antes —pues antes la comida era escasa y la gente moría de hambre—, pero desde la revolución agrícola hay una súper producción de comida. Pero te das cuenta de que está contaminada por plaguicidas, mal elaborada, envenenada y produce la muerte.
Pasa lo mismo con la prensa: en las dictaduras no se permitía la información y la que había no era fiable; en cambio, en los países democráticos la información es súper abundante, pero está contaminada. Hay mucha información ¡y ahora gratuita!
Esta prensa, poquito a poco, sin que nos demos cuenta, nos envenena en esta abundancia, por sobresaturación.
En el New York Times del fin de semana tienes tanta información como toda la que podía consumir durante toda su vida alguien como Cervantes. Es decir que en el siglo XVII una vida entera te permitía adquirir las informaciones que hoy puedes adquirir al leer un periódico.
La saturación es tal que vivimos en un laberinto de la información ( ...) Hay tanta información que la información te impide llegar a la información.
Y aunque hay una sobreabundancia de información, la información en todos lados es la misma. Hay un sistema de monólogo, jamás ha habido tan poca variedad de información, es la clonación de la información.
Entonces, ¿de qué sirve que haya miles de medios, si en realidad hay como máximo un discurso? ¡Ahí está la censura, esa es la censura moderna!


—¿La solución es el observatorio de medios?
IR— No es “la” solución...

—¿Por qué no regular mediante leyes? IR— No creo mucho en las leyes porque esas leyes van a ser brutalmente combatidas, porque los medios conducen esta batalla en nombre de lo que ellos llaman la libertad de expresión, pero es en nombre de la libertad de empresa...

—Pero en ciertos casos, cuando se trata de regular a la prensa, se busca imponer reglas para que no 'toquen' a los políticos, imponer lo que llamamos la ley mordaza.
IR— Ahí entramos a un debate que pudre a la sociedad, porque todo mundo tiene razón. Cuando un gobierno quiere hacer una ley, limitando en el marco democrático, es un problema.
Los periodistas y propietarios de medios tienen razón cuando dicen que
es una ley mordaza. Y el gobierno tiene razón cuando dice que no se puede permitir que los medios hagan lo que les da la gana, porque en realidad lo que hacen es atacar al gobierno en nombre de una ideología diferente.
Tenemos el ejemplo de Venezuela, donde lo han hecho no en nombre de la verdad ni del profesionalismo.

—Usted decía que los medios han confundido la libertad de expresión con la libertad de empresa…
IR— Si un medio, utilizando métodos totalmente criticables, difunde mentiras, falsedades, calumnias contra el gobierno y si el gobierno dice que lo están calumniando el medio inmediatamente dice: “Nos quieren clausurar”.
Evidentemente van a utilizar el argumento de la libertad de expresión, pero muy
frecuentemente lo confunden con la libertad de empresa.
Ellos consideran que porque son una empresa que está en el sector de la comunicación, todo les está permitido. Como a toda empresa hay que respetarlas cuando se respetan correctamente desde el punto de vista legal, del social, pero el hecho de ser una empresa de comunicación no la hace superior a cualquier otra empresa.
De hecho, cuando hurgas, te das cuenta que defienden la libertad de empresa y cuando defienden el neoliberalismo, la globalización, están defendiendo a la empresa por encima de la libertad de expresión.
—Una solución, entonces, es la creación de observatorios.
IR— Entiendo que los países hagan leyes, pero lo que propongo es que haya una verdadera movilización ciudadana porque en la época en la que estamos el poder que nos queda es el de los ciudadanos movilizados. Aún podemos utilizarlo.
Hay una hiper potencia que es Estados Unidos y hay otra hiper potencia que vemos en Porto Alegre, que es la ciudadana.

—Pero esa potencia no pudo parar la guerra de Irak, con todo y sus manifestaciones masivas.
IR— Pasó porque no están organizados, pero es una fuerza moral. Y en realidad, (EU) tampoco ha podido ganar la guerra en Irak y probablemente no la van a ganar
¿Y quién está resistiendo? La sociedad iraquí.
En definitiva, a veces se pierden batallas, pero ahí es donde se puede ganar.
Esa segunda hiperpotencia no está organizada en términos de poder, sólo de resistencia. Hay que inspirarse de organizaciones que han podido llevar a cabo una lucha.

—¿Cómo funciona el observatorio? IR— Su fuerza es moral. El observatorio pretende reunir a tres tipos de personas. Primero, a periodistas, que son los primeros interesados; segundo a universitarios, pues son los mejores especialistas de la comunicación y quienes mejor conocen el funcionamiento de los medios porque llevan años estudiándolos; y tercero, a usuarios porque son los
que están consumiendo los medios, y entre ellos puede haber personalidades
morales —filósofos, escritores, jueces, abogados— que pueden servirnos.
Asociando estos tres tipos que deben estar representados de manera equitativa, podemos constituir un observatorio que imponga el respeto a todo el mundo.

—Deme casos en los que haya funcionado.
IR— Por ejemplo, a Venezuela llegaron especialistas del mundo entero para ver y denunciar la situación, porque antes sólo se oía a los propietarios de los medios venezolanos denunciando la situación y el mundo entero creía que tenían razón. Hasta que vinieron y vieron.

—¿Cómo operan los observatorios?
IR— En sus sitios de Internet difunden información porque, hoy día, la información es una necesidad. Lo que necesitan los periodistas es tener más conocimiento sobre su propia práctica, porque la mera práctica de la profesión no les permite forzosamente
perfeccionarse si no ven en qué territorio están. Y una de las profesiones cuyo territorio más se ha modificado los últimos 10 años es esta.
De ahí la necesidad de una reflexión teórica permanente, que el observatorio hace.
El observatorio primero analiza el funcionamiento de los medios en un momento preciso.
Por ejemplo, el brasileño observó la cobertura durante la campaña electoral y lanzó informes extremadamente serios, hechos por varios especialistas. Sus análisis muestran cómo se pueden tomar libertades con respecto a la verdad. Un observatorio puede lanzar campañas de boicoteo de medios o, en última instancia, lanzar consignas de manifestaciones delante de la puerta de un medio. O, como ocurrió en Francia, que convocó a una manifestación afuera del Ministerio de la Comunicación porque había un proyecto de privatización de medios.

— ¿Y los medios han cambiado a raíz el surgimiento de los observatorios?
IR— Bueno, el observatorio existe desde hace muy poco tiempo como para cambiar. Pero en Venezuela ha cambiado. Contrariamente a lo que creemos, se ha demostrado que
los medios de comunicación no son capaces de movilizar a la opinión pública, pese a su fuerza mediática descomunal. El efecto del observatorio ha permitido contrarrestar esta campaña, se han creado infinidad de medios alternativos y el gobierno he hecho una ley para evitar los ataques no fundados, no contra la política sino contra las personas.

—¿Y realmente la gente compra esta prensa de calidad que ustedes buscan fomentar? ¿Hay relación entre calidad y rentabilidad? IR— Hay dos fenómenos contradictorios. En todos nuestros países —en México como Brasil o Francia— hoy día hay muchas más personas con estudios secundarios
y superiores que con respecto a hace 20, 30 años; pero la calidad la información ha
disminuido. Es contradictorio.
No es normal que un país tenga un nivel educacional mejor y que al mismo tiempo el nivel mediático haya disminuido. La gente que ha hecho estudios está frustrada cuando consume la información que consume.
Tú no puedes educarte, ser crítico y de repente ver que las noticias te las da un payaso. Ahí hay un fenómeno que no corresponde.
Hay cada vez hay más gente que consume los telediarios o la prensa porque es lo único que hay, pero está reclamando una información de calidad. Es como la alimentación: la gente está consumiendo alimentos orgánicos, que valen más caros de lo normal. Hay gente que está dispuesta a pagar más en alimentación si tiene garantía que los alimentos no tienen pesticidas.
Hoy día lo que quisiera es llegar a un kiosco y comprar prensa orgánica. Quisiera decir: “Oiga, ¿me garantiza que este periódico dice la verdad, que no miente? No me importa si es de derechas o de izquierdas, eso me da igual, lo que quiero es que me de hechos serio, objetivos, verificados”.
Sí hay gente que está dispuesta a pagar más, lo que pasa es que la prensa esa orgánica no existe. Bueno, ahí está nuestro periódico (Le Monde Diplomatique).

—¿Qué podemos hacer los periodistas para acompañar este proceso?
IR— Es absurdo que sean héroes y que se salgan de sus periódicos. Todos conocemos a colegas muy honestos que trabajan para periódicos y tienen que ganarse la vida. Y qué bueno que están ahí porque defienden una forma de periodismo diferente —en la medida de sus posibilidades— porque evidentemente hay un posibilismo.
En la medida en que hay un observatorio, los periodistas nos pueden ayudar a informar lo que no funciona, y si no, este es el momento de crear nuevos
periódicos. Esta generación debe ser la creadora de estos medios orgánicos organizados en redes.


UPDATE:

Se trata del caso Pepe Eliaschev, que denunció al Gobierno cuando fue censurado su programa "Esto que pasa" (que llevaba 5 años por Radio Nacional).
A decir verdad escuché por primera vez y seguí este tema via el blog de Mariano en Clarín y es notable no haberlo escuchado casi en ningún lado. En general este tipo de cosas enseguida levantan revuelo "corporativo" en el periodismo, pero este no fue el caso.

Si les interesa pueden seguir leyendo acerca de este tema (y comentarios jugosos) en:

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Comentarios

  • CifuSO    

    Como dice la nota, el observatorio de medios no es "la" solución, pero contribuiría en buena parte a lo que hace a la calidad de la información, que de hecho en las nuevas "democracias" es muy pobre. Muy interesante la nota.

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  • Sofocador    

    Ignacio Ramonet viene trabajando esta idea desde hace años en <em>Le Monde Diplomatique</em> que recomiendo leer a quienes esta excelente nota les haya interesado.
    La mentira en los grandes medios se hizo evidente con los acontecimientos del 9/11/01 (¿Alguien todavía cree que un avión se estrelló en el Pentágono?) y su rol en el inicio de las acciones en Irak.

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  • edwin    

    excelente nota Cattel y un buen resumen de la traicion de los medios (defensores de la expresion a expresion del neoliberalismo)

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  • Elio    

    Hecho en Buenos Aires es la única revista que leo últimamente. Es muy interesante el contenido. Si todavía no la vieron dénse una chance y comprenla cuando vean a un vededor en la calle. Creo que la primera vez la compré en un acto solidario pero la de ahí en más la compré porque la quiero leer, porque me informa de un montón de cosas que difícilmente encuentre en otro lado.

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  • dany    

    "Llegó el momento de regular a los medios de comunicación pues traicionaron su objetivo de defender a los ciudadanos y se convirtieron en perros guardianes del orden establecido"

    Yo soy periodista en México, y cubro la sección Policíaca en mi bello Hermosillo, Sonora, hace dos días, en un diario de otra ciudad, Diario el Mañana, de Nuevo Laredo, hubo un atentado, balazos y granadas. Un periodista resultó con cinco impactos de bala.
    Creanme gente, a la mayoría nos encantaría cumplir con nuestro trabajo de investigación al 100%, pero no tenemos protección y nuestra labor suele ser riesgosa.
    Aquí mismo, en El Imparcial, un periódico de la misma familia que en el que trabajo, han pasado 312 días desde la desaparición de nuestro hermano reportero Alfredo Jiménez Mota, de tan solo 25 años (26 tendría de estar vivo), presuntamente por sus artículos de narcotráfico.
    Discúlpenme si creen que me veo como un cobarde, pero simplemente no se puede, no sin garantías, no en un país en donde la justicia es sólo para los ricos.
    Es fácil observar de fuera, pero no he visto a algún programador ponerse a tomar fotos de un traficante mientras te señala con el dedo para decirte: €œTe va a llevar la chingada si sale mi cara€, sigan en sus computadoras niños, y vivan en su burbuja azul, debe ser lindo ahí dentro.

    Mis más cordiales saludos.
    Lic. Danilo Luna Camacho
    Reportero de Periódicos Healy

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  • Esteban    

    Asi como el cuarto poder nacio para controlar a los poderes "convencionales" y termino siendo vencido por un poder mucho mas fuerte, el poder empresarial, es de esperar que lo mismo suceda con este quinto poder, porque al estar manejado por hombre y mujeres de carne y hueso, lamentablemente tendera a la corrupcion y a su propia debilitacion, el poder de cambiar la manera de la que nos informamos es consumiendo menos noticias y evaluando mas esas noticias....porque paradojicamente no estamos en una era de la informacion, mas bien lo es de la desinformacion, porque cuando realemnte creemos estar informandonos, solo veremos minutos enteros dedicados a temas irrelevantes como asi tambien pagionas completas en los periodicos dominicales...
    Lo que conviene hacer es aprovechar esta herramnienta que es internet y leer un poco de todo, leer lo que nos interesa pero de varias lados, que aunque parecen diferentes son iguales pero a veces aunque parezcan iguales son diferentes, ademas nosotros sabremos quien es quien escribe o quien publica, y podremos discernir cuales pueden ser sus intereses detras de publicar un hecho de tal o cual manera. Lamentablemete comienzo mi carrera de Comunicador con un total descreimiento en los medios pero tratare de hacer lo mejor posible y apoyare a este quinto poder mientras sea una herramienta de la ciudadania y no de algun poder ambicioso...

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  • Cattel    

    Lo atractivo de la idea de Quinto Poder es que sea una organización de gente de carne y hueso, sí, pero también con libre albedrío y moral. Cuanta más gente sea crítica de los medios mayor será el grupo que exija que los medios dejen de ser "payasos" (para ejemplos ver algunas notas del noticiero de Canal 13).

    Podés pagarle a un periodista para que hable mal de Linux ()Guiño, pero no podés sobornar a 100.000 sitios. Sería poco rentable! Acá gana la cantidad y que la gente se vuelque a medios no tradicionales o que los medios sepan que alguien los está observando con atención.

    Lamento lo de tu colega Dany, lamentablemente en lationamérica tenemos un largo historial de periodistas silenciados a balazos, pero a veces hasta en estos casos los medios no están a la altura.

    La cosa no pasa por ser buen o mal periodista, es algo más a alto nivel. Para el lector es no perder de vista el sentido crítico, no comernos todo lo que sale en el diario. Eso, tarde o temprano, aunque sea por puro mercantilismo, tiene que obligar a los medios a elevar su calidad.
    Si no vas a seguir teniendo en un mismo diario la última nota que le costó la vida a un periodista y por otro lado otra que no es más que un espacio de publicidad pagado por algún poder económico. Y eso es un flaco favor a los periodistas y lectores que lo único que buscan es verdad y claridad en una información.

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  • Nadia    

    Difícil hablar de periodismo cuando no se es periodista, aunque se rebusque la teoría y se mezcle al neoliberalismo, al final todo se resume a nuestra condición humana, que tendemos a problematizar con complejidades sin sentido. Es buscarle un nicho a cada cosa y un problema a cada solución. Aún así el artículo es muy interesante aunque no me convence.

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  • MaxD    

    Cattel,
    Buenísima la nota. HBA y el Dipló son dos publicaciones que sigo desde hace años, realmente es de lo mejorcito. Conocía del proyecto de Ramonet por sus notas y es muy interesante.

    Lo complicado del tema, además de tener que "sufrir" de información "pagada" y no contar de la otra, tiene que ver con un mecanismo más sutil, esto es el solo recorte de temas de interés de una publicación, la utilización de ciertas palabras, el abuso de ciertos significados. Todo esto construye una estructura de interpretación de la cual es muy difícil escapar.

    El observatorio como experiencia de un periodismo intersubjetivo es, por sí mismo, más pluralista, pero así también de dificil implementación, entiendo yo.

    Nadia,
    Ignacio Ramonet es un periodista con gran trayectoria, su proyecto es desde adentro de la profesión. Yo tampoco soy amigo de las teorías conspirativas, pero indagando un poco podés darte cuenta no ya de la mala calidad de la información que consumimos (lo cual es obvio), sino del tipo de mensaje que quiere transmitirse a golpe de martillazos.

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  • edwin    

    Por cierto que no todos los medios estan comprados o los periodistas son de la postura genuflexa de los mas conocidos, el comentario de Dany es ilustrativo.

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  • MaxD    

    No, claro, hay matices, como en todo.

    No sé cuál será el más transparente, pero el más macho seguro será el que publique más caricaturas de Mahoma :s

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  • Nadia    

    MaxD:
    Estoy de acuerdo con lo que dices, la información manipulada para un fin a veces no muy claro es un hecho indiscutible, de ninguna manera pongo en entredicho el peso de el Sr. Ramonet, es sólo que me parece muy difícil que se lleve a cabo la transformación del lnformado, a un quinto poder ciudadano. Sobre todo cuando en latinoamérica medra en nosotros la pereza de alzar la voz, estamos acostumbrados a que todo se nos dé ya digerido, nos hacemos manipulables, en mi opinión se trata de un problema de educación que desgraciadamente cargamos desde México hasta el cono sur, desde los niveles básicos la orientación hacia el pensamiento racional y objetivo se deja de lado. Las grandes corporaciones han estudiado bien el punto, y saben cómo planear las estrategias de manera que usan un medio informativo para una función comercial. Tan sólo hay que leer PC Magazine para darse cuenta que Microsoft intenta lavarnos el cerebro con cuestiones como "en estudios de productividad, Windows Server es 75% más seguro y económico que Linux", y eso, estoy hablando de algo que no implica una trascendencia mas allá de la informática, en otros casos el mal periodismo solapa o promueve gobiernos corruptos, dictaduras disfrazadas, narcotráfico y otras cosas peores. Pero, según yo, mientras no exista una infraestructura educativa de alta calidad en latinoamérica y los países subdesarrollados del mundo, el dinero seguirá siendo quien mueva los medios informativos, y lo que dice Ignacio Ramonet, no pasará de utopía.

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  • MaxD    

    Tiene razón Cattel con el update.

    Lo de Pepe Eliaschev es un bochorno. Sobre todo porque Mona Moncalvillo (la directora de la radio) le manifestó que recibió aprietes desde arriba... y oficialmente dicen que solamente se le terminó el contrato. Estas movidas son lamentables.

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  • MaxD    

    Nadia,

    Perdón porque había malinterpretado tu comentario. Estoy muy de acuerdo con este último tuyo. Más a favor de lo que decís, nobleza obliga que Ramonet habla con la contención de una estructura periodística propia. Armar un observatorio desde el llano es más que difícil. Bueno, como casi todo lo que requiere una activa participación ciudadana.

    De todas formas, está bien que esto exista, que se sepa y difunda, son nichos, grietas en la estructura de poder, que hay que saber aprovechar.

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  • Cattel    

    Aprovecho que hablamos de medios para preguntarles: ¿qué programa escuchan por radio a la mañana?

    Yo en FM escuchaba a Bonadeo, pero ahora en ese horario está Fernando Peña (todo bien con su talento, pero es demasiado su esquizopeña para el desayuno, como desayunar con grappa). En Kabul pasan sólo música, la Rock&Pop se escucha con interferencia. Alguna sugerencia de periodismo objetivo por radio FM de 8 a 9?

    (probé con la tele abierta, pero los noticieros matutinos con su onda magazine-desayuno con notas huecas de verano y editados con musiquita me caen peor que el mate tibio)

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  • Danbat    

    Yo escucho Radio 6, pero no creo que te llegue la señal.

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  • MaxD    

    Estás en el horno, Cattel. Yo tampoco podía encontrar en Baires un programa como la gente para escuchar a la mañana. Lo del periodismo objetivo, te diría que lo vayas descartando. En su momento escuchaba a Enrique Vazquez, pero ahora parece que está a la tarde.

    Por acá escuchamos a Radio 6 (como Danbat) y cuando se va Cecilia pongo FM Bariloche que me gusta más pero tampoco es la panacea.

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  • MaxD    

    Bueno, si tuvieras una Palm con wireless, podrías escucharlas por internet, je. Guiño

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  • Luis    

    Yo escucho kabul cuando me acuerdo, nunca soporté a los locutores. Es muy cierto que no son imparciales. Solo bastaria leer Clarin o escuchar al Negro Oro por dar 2 ejemplos solamente..

    Deberia existir una pagina donde se pueden mandar noticias de forma imparcial, al estilo Wikipedia... A proposito existe alguna página así?

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  • cesar    

    Yo escucho la 93.7. creo que es la radio de la federal. Te dan info de los subtes y trenes.

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